La vaginitis es un problema muy frecuente en las mujeres / Acuden al médico cuando sienten molestias como picor, ardor o secreciones / Se trata de inflamaciones originadas por diversos agentes infecciosos, que normalmente son de origen bacteriano

Es frecuente que la mujer sienta molestias en sus órganos genitales. Síntomas como una picazón, ardor y/o secreciones en y por la vagina son motivos de consulta muy comunes entre las mujeres que deciden acudir a su médico o ginecólogo.
En muchas de estas ocasiones la mujer se enfrenta a lo que se denomina una vaginitis o lo que es lo mismo, una inflamación de la vagina. En mujeres en edad fértil, la causa más común de vaginitis es la infección bacteriana, es decir, ocasionado por un agente infeccioso bacteriano.
El síntoma principal de la vaginitis es una secreción vaginal fétida, aunque en algunas mujeres no se presentan siempre síntomas.
El tratamiento es a base de antibióticos, aunque éstos deben ser recetados por el médico y respetada al cien por cien su dosificación.
La vaginitis atrófica es una inflamación de debida a un adelgazamiento del tejido y una disminución en la lubricación. Tiene relación con la reducción en estrógenos cuyos niveles se reducen tras la menopausia.
El estrógeno mantiene los tejidos vaginales lubricados y saludables.
El revestimiento de la vagina produce un lubricante transparente que hace las relaciones sexuales cómodas y ayuda a disminuir la irritación vaginal. Ante la caída de los estrógenos el adelgazamiento o encogimiento del tejido vaginal causa resequedad e inflamación.
La vaginitis atrófica puede presentarse en mujeres más jóvenes, es decir, ajenas aún a la menopausia, a las que les hayan extirpado los ovarios.
Algunas mujeres presentan esta vaginitis después del parto o mientras están amamantando, ya que los niveles de estrógeno bajan.
La vagina también puede irritarsea por un uso excesivo o inadecuado de jabones, detergentes para lavar, lociones, perfumes o duchas. Ciertos medicamentos, el tabaquismo, los tampones y los condones también pueden causar o empeorar la resequedad vaginal.













