No, es no

Jaume Orfila Asesor Científico de Salut i Força

Jaume Orfila
Asesor Científico
de Salut i Força

La longevidad lleva aparejada envejecimiento de los materiales, ateroesclerosis vascular, degeneración neoplásica de los tejidos, deterioro cognitivo y discapacidad. Todos estos procesos aparecen a edades a las que un tercio de la población mundial no tiene la oportunidad de llegar.

En este mismo sentido, es muy notorio el aumento de la incidencia de la enfermedad de Alzheimer y la demencia progresiva que le acompaña. Sin embargo, no debemos asociar el Alzheimer exclusivamente con el envejecimiento. Un número nada despreciable de adultos jóvenes la sufren y muchos ancianos mantienen sus funciones superiores totalmente conservadas, incluso bordeando la centena. Gozan de una memoria, una capacidad de raciocinio y una conducta envidiables; superior a la de muchos jóvenes. De la misma manera que no debemos asociar la demencia, exclusivamente, con la enfermedad de Alzheimer. Y no es no, porque hay demencias tratables que pueden detenerse e incluso revertir. No debemos asociar unívocamente las demencias con el Alzheimer porque algunas demencias tóxicas, infecciosas, metabólicas o deficitarias pueden curarse y de hecho se curan. En esta misma línea, no se debe explicar el deterioro de los enfermos de Alzheimer, únicamente, con la progresión de la enfermedad.

Y no es no, porque esta aproximación simplista resulta inadecuada y contraproducente para su evolución. Muchos factores tratables pueden explicar deterioros atribuidos a la demencia. La precocidad en la identificación de estas variables y de las demencias secundarias mejora los resultados, suaviza la progresión y aumenta la calidad de vida. De la misma forma que no debemos rendirnos ante los primeros síntomas del Alzheimer. Y no es no, porque intervenciones terapéuticas y conductuales contribuyen de forma directa a que de lo que único que “nos olvidemos”, es que la sufrimos. Recuerden aun, aquí y ahora en derrota transitoria pero nunca en doma. Como dicen en Huesca “sin reblar”.

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