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La Facultad de Medicina de la UIB inicia su primer 6º curso rotatorio, inmersión real en la práctica clínica con 60 alumnos ya ‘casi médicos’

Imagen del salón de actos del Hospital Universitario de Son Espases, donde se realizan las sesiones orientativas con los alumnos de sexto.

El próximo lunes, 20 de septiembre, comienza el curso en la Facultad de Medicina de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y aunque estos estudios aún son jóvenes, esa jornada será diferente, casi tanto como lo fue el primer día de clase, hace ya cinco años. Y lo será porque 60 de los alumnos, los que estrenaron la facultad, comenzarán el llamado curso rotatorio: realidad médica al cien por cien.

«Estos alumnos, cuando hayan superado este sexto curso serán ya médicos —explica el doctor Miquel Roca, decano de la Facultad de Medicina de la UIB— y tras haber aprendido durante los cinco primeros años toda la teoría básica y haber realizado algunas prácticas, este curso se enfrentarán con la medicina real, práctica, con los hospitales, los quirófanos, los centros de salud, las guardias…»

Durante las jornadas de hoy y de mañana, aquellos 60 alumnos (más o menos) que hace cinco años atravesaron la puerta de entrada de las aulas de la Facultad de Medicina de la UIB, en el área docente del Hospital Universitario de Son Espases, han sido informados, aunque muchos se lo imaginan ya, de lo que será este curso rotatorio que se desarrolla completamente «sin aulas».

Durante los meses del curso, explica el Dr Roca, los estudiantes se integrarán «como un residente ‘cero’» en los servicios que vayan visitando, conociendo y trabajando, de la mano de sus médicos tutores, pese a lo que se pretende «que sean uno más del servicio», siempre salvando sus limitaciones, pero con una inmersión total, hasta tal punto que incluso realizarán guardias, aunque diurnas.

«Durante 27 semanas —sigue explicando el Dr Roca— realizarán ocho rotaciones por diferentes servicios, en hospitales, de entre los cuales tendrán que elegir al menos uno comarcal, porque creemos que es importante que conozcan toda la realidad asistencial, del mismo modo que también rotarán por centros de salud, para conocer a fondo todos los niveles, tanto especializada como primaria.»

Estas 8 rotaciones se repartirán en fases obligatorias de tres semanas en servicios de Pediatría, Ginecología, Psiquiatría y de seis semanas entre servicios de Medicina de Familia (centros de salud) y Urgencias. Otras rotaciones, durante seis semanas, se harán en dos servicios quirúrgicos y dos servicios médicos a elección de los estudiantes.

Junto con estas prácticas reales —tan reales que incluirán guardias, aunque naturalmente, tuteladas— los estudiantes seguirán realizando prácticas con los dummies del centro de simulación del Hospital Universitario de Son Espases, robots se alta gama y aspecto muy cercano al humano, que permiten desde coser una herida, diagnosticar una enfermedad y asistir un parto complejo.

El Dr Roca, decano de la Facultad de Medicina, hablando a los alumnos. En la mesa, la Dra Gili, jefa de Estudios y vicedecana.

La evaluación de estos alumnos, que después de este año egresarán como la primera promoción de graduados por la Facultad de Medicina de la UIB deberán superar una evaluación eminentemente práctica basada en un modelo de portafolios (moderna técnica docente) específico para Medicina, donde se irán recogiendo sus historias clínicas, acciones médicas, etcétera.

Se realizarán unas pruebas ECOES, de las que el curso pasado (el quinto para esta promoción) ya tuvieron que superar una fase previa.  Las ECOES tienen por objeto evaluar el desempeño de los estudiantes ante situaciones clínicas simuladas y donde ponen de manifiesto su razonamiento clínico, habilidades y la comunicación entre el médico y el paciente.

Las ECOES se realizan con actores que han aprendido a presentar los síntomas de determinadas enfermedades y a los que los estudiantes tienen que interrogar, realizar la historia clínica y diagnosticar. Pero también se utilizan los robots de la unidad de simulación para prácticas de pequeña cirugía, curas, etcétera.

Otra pruebas que tendrán que superar serán las denominadas mini-CEX, en las que cada profesor tutor evaluará a cada alumno en su encuentro con un paciente real. El La evaluación de la competencia clínica constituye un importante elemento de la formación médica. El Mini-Clinical Evaluation Exercise (mini-CEX) es un instrumento de evaluación real de la competencia clínica.

Con todos estos procedimientos de evaluación superados, al alumno ya solo le quedará entregar el Trabajo de Fin de Grado (TFG), que aunque iniciará en el segundo semestre no podrá defender hasta haber aprobado las fases anteriores. El TFG es ya un trabajo de investigación en toda regla, presentando casos clínicos, proyectos clínicos, estudios epidemiológicos, etcétera, todo 100% real.

Cuando estos alumnos terminen el sexto curso de Medicina (el ‘primer’ sexto curso que se realiza en la UIB) el equipo del Dr Roca, la Dra Margalida Gili (ex decana, actual vicedecana y jefa de estudios) y decenas de profesores, habrá cumplido un sueño casi tan grande como el de sus alumnos, cerrar el primer ciclo de una Facultad de Medicina, que hace 10 o 15 años era solo eso, un sueño.

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