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La UIB continúa estudiando la fauna de insectos vectores de enfermedades esta primavera en los parques de Palma

Imagen de una de las trampas de luz colocada en un árbol de una zona verde de Palma.

La UIB continúa estudiando la fauna de insectos vectores de enfermedades esta primavera en los parques de Palma. El Ayuntamiento de Palma, a través del Servicio de Parques y Jardines, facilitará, a partir de este mes y hasta el verano, la colocación de trampas.

Estas trampas serán de luz y / o CO2 y se ubicarán en algunos parques y zonas verdes de Palma. Estas trampas permiten recoger insectos en el marco de un estudio del grupo de investigación en Zoología Aplicada y de la Conservación de la UIB, que empezó en octubre.

Esta campaña forma parte de un estudio para identificar las especies de insectos que pueden actuar como vectores de enfermedades. Es en las zonas verdes donde hay más probabilidad de que ocurran interacciones entre la fauna (aves, insectos, etc.), los humanos y las mascotas.

Conocer estas interacciones resulta de interés para prevenir el riesgo de problemas asociados a la presencia de determinados insectos vectores de enfermedades. Un ejemplo reciente ha sido la circulación del virus del Nilo Occidental en algunos territorios de la Península.

En ese caso, la interacción se produce entre los pájaros, los mosquitos y los humanos. El estudio de estas relaciones se incluye en el concepto de salud única (One Health), que sostiene que la salud de los humanos, los animales y los ecosistemas está íntimamente ligada.

La actividad de colaboración entre la UIB y el Ayuntamiento de Palma que se inició el pasado mes de octubre y que durará hasta el mes de julio, consistirá en colocar, en tres parques de Palma de zonas con características diferentes, cuatro tipos de trampas.

Las trampas están diseñadas para capturar insectos como los mosquitos, incluyendo el mosquito tigre, los flebotomos (beatas) y los Culicoides, que se alimentan de sangre humana o de animales (pájaros, mascotas, etc.) y son potenciales transmisores de enfermedades.

Las trampas quedarán instaladas al final del día y se recogerán al día siguiente en el horario de apertura de los parques. Asimismo, dispondrán de elementos que garanticen que no se pueda acceder, ni manipular ni retirar accidentalmente por personal no autorizado.

El proyecto forma parte de la actividad de investigación del grupo de Zoología Aplicada y de la Conservación de la UIB, coordinado por el doctor Miguel Ángel Miranda y con la participación de los doctores Carlos Barceló y Rafael Gutiérrez (investigador del programa Margalida Comas para jóvenes investigadores).

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