“Trabajamos con ‘planes de saturación’ para evitar el fenómeno de las camas en los pasillos”

Joan Bennaser Raimondi es el director médico del Hospital de Manacor

El doctor Joan Bennaser Raimondi, director médico del Hospital de Manacor, espera que las obras del Plan Director “inicialmente no afectarán excesivamente a los pacientes de consultas externas ni a los hospitalizados aunque, con el desarrollo de las diferentes fases, serán las molestias asociadas a las obras y los llamados ‘mecanismos defensivos previstos para blindar el Hospital’”.

Este blindaje se hará “ante los agentes externos ambientales que pueden producir los movimientos de tierra, etcétera, los que puedan afectar más a nuestros pacientes y profesionales.

Las últimas fases, que implicarán un trabajo mucho más invasivo sobre parte del Hospital, serán las más complicadas. El Plan Director significa el reto más importante en 20 años de vida.” Estas obras “representan un esfuerzo inmenso, en muchos sentidos y para todos los estamentos del centro, para mantener una asistencia de calidad a pesar de los cambios de circuitos que llevarán asociadas.

Esos cambios se estudian para intentar que el efecto de las obras sea el mínimo posible sobre nuestros pacientes y trabajadores, aunque será muy laborioso conseguirlo.” El Plan Director comienza por las Urgencias, pero es mucho más ambicioso, explica el Dr Bennaser Raimondi: “Si la reestructuración de Urgencias era una necesidad imperiosa, el Plan no se queda ahí, se amplía el área de radiodiagnóstico para la puesta en marcha de la resonancia magnética nuclear (RMN) -una prueba cada vez más útil en la práctica clínica del cada día.” También es importante “la ampliación de los servicios centrales de Anatomía Patológica, Farmacia y laboratorios, la creación de un área de consultas externas con el espacio suficiente que necesitan nuestros profesionales para poder asumir el elevado número de visitas y que los espacios de consultas actuales no puede asumir, o de un Hospital de Día mejorados”.

Además, añade el director médico del Hospital de Manacor, “si nos centramos en las consultas externas, el número inicial de despachos de consultas se quedó corto en poco tiempo y fue preciso ‘robar’ espacios a otras zonas para poder conseguir lo que tenemos en la actualidad, evidentemente exiguo para lo que precisamos”, todo lo cual se ha de ver mejorado con el plan de reforma.

En Manacor se trabaja para evitar las ‘camas en los pasillos’.

Es “una de las premisas que tenemos en mente. Nuestro hospital se quedó pequeño ya hace mucho tiempo por el crecimiento de la población (cerca de un 40%) y el envejecimiento poblacional”. Esto hace que “aunque nuestro índice de hospitalización de pacientes de Urgencias es muy adecuado” se complica en invierno.

Con la agudización de patologías cardio-respiratorias, “el número de camas del hospital no es suficiente en momentos determinados, igual que ocurre en otros hospitales de la CAIB mayores que el nuestro. Por ello se articulan planes de saturación dirigidos a intentar evitar esas situaciones puntuales y se ha producido una disminución de los días más críticos”.

En esos días, con mayor número de pacientes pendientes de cama y con una ocupación que roza el 100% en la práctica (y teniendo en cuenta la necesidad de camas reservadas para patologías especiales) “esos planes de saturación pasan por una gestión diaria, hora a hora en muchos casos, de los recursos de camas de hospitalización, con mucho esfuerzo del Servicio de Admisión”.

Para ello se realizan “reuniones diarias con los servicios afectados para intentar optimizar ingresos y recursos, ajustar en lo posible en esas fechas los ingresos programados médicos o quirúrgicos, o en aumentar la tasa de ambulatorización.

También en relación con el Área quirúrgica, se ha puesto en marcha un procedimiento de Ingreso Inmediato, ya existente en otros centros”.

Estos procedimientos evitan “que el paciente que debe ser intervenido de forma programada requiera ingresar el día anterior a la intervención, excepto en algunos casos, mejorando la gestión de los ingresos”, explica el director médico, que añade que “para pacientes con patologías médicas se ha creado una consulta de Diagnóstico Rápido del Servicio de Medicina Interna”.

Esta consulta, “con la imprescindible colaboración del Servicio de Urgencias, también ayuda a evitar la molestia que para algunos pacientes de un ingreso cuando el proceso patológico que presentan puede manejarse de forma ambulatoria. La Sanidad se dirige en ese sentido, a hacer cada vez menos necesario un ingreso hospitalario y a mejorar los circuitos ambulatorios.

El Dr Bennaser Raimondi señala precisamente, al respecto de la ambulatorización, algo que pertenece la a la tradición de este hospital, que “aumentar el número de procesos quirúrgicos sin ingreso debe servir para conseguir, al mismo tiempo de disminuir las necesidades de hospitalización, dar respuesta a las múltiples patologías quirúrgicas que requieren una intervención. Es el futuro”.

El Dr Bennaser Raimondi asume que “nuestra lista de espera llegó a ser preocupante, pero en los dos últimos años ha presentado una evolución excelente en consultas o cirugía.

Tanto a 31 de diciembre de 2016 como a 31 de agosto de 2017, los pacientes que esperaban una consulta externa más allá de los 60 días o una intervención quirúrgica más de 180 días fue de cero”.

Eso representa un cambio muy importante en la dinámica de esas listas de espera, asegura el médico, aunque “no en el caso de las exploraciones complementarias como las radiológicas, donde las cifras totales y el tiempo de espera es mayor, aunque en ese caso nos encontramos con la restricción que representa medios técnicos que están casi al nivel máximo de utilización”.

Como medidas para paliar esos retrasos se ha propuesto desde la optimización de la citación y las consultas hasta la activación, por parte de IbSalut de un plan de actividad extraordinaria. “medidas que en su conjunto, en nuestro caso, parecen haber dado resultados. Probablemente la solución pasa por conseguir la máxima optimización del uso de los dispositivos y de la actividad”.

Cirugía Traumatológica y Ortopedia por un lado, y Cirugía general por otro, son las especialidades que suelen tener mayor número de pacientes pendientes de intervención, “por el volumen de patología presente en la comunidad y en relación también con otro problema estructural del Hospital, la falta de quirófanos”, explica el director médico del Hospital de Manacor. Y añade: “El Hospital cuenta con 6 quirófanos de cirugía mayor y dos de cirugía menor, aunque de los primeros uno es de reserva para urgencias y el otro para la atención al parto, que son intervenciones no programadas que, evidentemente, no pueden esperar. Naturalmente, el número de quirófanos es pequeño y no podemos realizar más aunque tengamos equipos dispuestos a operar.” El Dr Bennaser Raimondi abunda en este aspecto admitiendo que “realizar intervenciones en horarios no ordinarios ayuda a aprovechar en parte esos quirófanos. Esa es otra de las prioridades en cuanto al Plan Director del Hospital de Manacor: el crecimiento del Área quirúrgica, que tanta importancia tiene en nuestra actividad”, concluye el gestor comentando las listas de espera.

El área de salud de Llevant presenta los índices más elevados de personas mayores de Baleares. Por ello, “desde IbSalut, como un objetivo prioritario, se ha planteado un Plan de Atención a la Cronicidad al que tanto nosotros, el Hospital de Manacor, como Atención Primaria del Área nos hemos comprometido y con el que trabajamos conjuntamente para llevarlo a buen fin.” Este plan “es un cambio de mentalidad en la atención a las patologías crónicas. En un momento de la evolución de esos pacientes la visión terapéutica debe variar para ajustarse a lo que es realmente factible. Y esa visión puede transmitirse y aplicarse también en el ámbito de las plantas de hospitalización y a las consultas externas que atenderán a esos pacientes.

Es un cambio imprescindible.” Por otra parte, explica El Dr Bennaser Raimondi, “el Plan de Atención a la Cronicidad hace referencia también a una serie de medidas que intentan evitar que los pacientes con enfermedades crónicas avanzadas deban pasar por los Servicios de Urgencias hospitalarios, o incluso se pueda evitar un ingreso en un hospital de agudos, cuando estamos frente a una reagudización.” “El Área de Llevant tiene un problema importante relacionado con la falta de dispositivos sociosanitarios –dice el médico –por lo que debemos depender de los dispositivos de otras áreas, aunque eso suponga molestias para nuestra población, por las distancias y los desplazamientos. Sin embargo, ese es el camino que debemos seguir para optimizar recursos y mejorar la atención.” La relación del Hospital de Manacor con la Atención Primaria “siempre ha sido buena, aunque a veces, desde la distancia, el desconocimiento de las labores de unos y otros haya podido entorpecer dicha relación.

Hacer desaparecer ese desconocimiento mutuo es nuestra labor, creando ligazones más fuertes entre nosotros”, destaca el director médico. Y continúa: “Prueba de ello son los planes específicos como el de Atención a la Cronicidad, que requieren un esfuerzo mutuo y no se entienden sin la implicación de los dos mundos, que no están lejos y que los medios técnicos acercan cada día más realizando sesiones conjuntas, comunicación fácil e instantánea, transmisión adecuada de la información de pacientes entre niveles de atención, etc.” Hasta el momento los conciertos con la sanidad privada “han sido necesarios para paliar carencias, como la resonancia, o para completar la atención que podemos dar, como las camas hospitalarias para ingreso en temporadas de saturación o la derivación de consultas externas o intervenciones específicas cuando el Hospital no ha sido capaz de absorberlas por la elevada demanda.” El Dr Bennaser Raimondi cree que “es difícil pensar en ser autosuficientes. La demanda persiste y aumenta, pero en un caso determinado, como las resonancias que nos vemos obligados a derivar a otros centros, el disponer de la técnica representará poder realizar la exploración en el mismo Hospital. Otros casos están pendientes del esperado Plan Director, como crecer el área de Diálisis.” “El Hospital de Manacor tiene unas plantillas de profesionales sanitarios que en el caso de los médicos, y en alguna especialidad específica, no están al 100% de cobertura por la falta de profesionales, aunque eso es un problema común a toda la Comunidad Autónoma y a otras, que se asocia especialmente los hospitales periféricos y a la insularidad e incluso a la triple insularidad”.

Con esta reflexión el director médico señala que esas plantillas incompletas afectan, por ejemplo, “a especialidades como la Pediatría, la Nefrología y la Anestesia y Reanimación, aunque hay más. A la larga, las plantillas creadas hace años con profesionales en un rango de edad muy semejante que en su día llegarán a la edad de jubilación también plantearán un problema”.

Y ello, aunque “en este momento puedan ser especialidades sin necesidades en el sentido de conseguir una cobertura completa.

Por otro lado, algunas plazas están cubiertas, entre médicos, enfermería y otros estamentos, con contratos eventuales o interinos, y eso hace que la permanencia de esos profesionales sea más complicada por las dudas sobre el futuro”.

Respecto a la oferta de plazas que prepara el Govern de la CAIB para los próximos meses el director médico cree que “podría darles más seguridad y afianzar o fidelizar esa permanencia. Si, fidelizar es la palabra, conseguir la continuidad que lleve a esos profesionales sumarse a la masa crítica necesaria para sacar adelante el proyecto en que nos vemos inmersos”.

En el Hospital de Manacor se investiga: “De nuevo hay que recordar que el hecho de ser un hospital comarcal no debe restar alicientes al desarrollo de la investigación por parte de nuestros profesionales.

No tenemos los medios de otros grandes hospitales y medios externos que buscan asociarse a un centro sanitario público pueden tener más en cuenta a esos grandes hospitales.” “Sin embargo, –añade –intentamos crear un entramado que facilite el desarrollo de esa investigación. Prueba de ello son los estudios ‘corazones centenarios’ o de la teobromina con la UIB y otros que quizá no han estado en las portadas pero tan importantes como esos por el esfuerzo que representa llevarlos a cabo sin esa estructura de la que hablamos.” Respecto a la diversidad étnica y cultural de la zona “los problemas son los habituales y no ha habido complicación en ese sentido. Nuestra población de referencia está formada en una parte relativamente importante por personas de otros países y CCAA, que residen aquí durante la mayoría del tiempo, que recalan en la isla por trabajo durante temporadas, o simplemente turistas”.

Se ha hecho imprescindible la labor de los intérpretes: “Aunque muchos de nuestros profesionales conocen otras lenguas, el gran volumen de asistencia y la importancia de asegurar una transmisión de información de la máxima calidad ha hecho necesario a los intérpretes. La diversidad cultural está imbuida en el tejido social de nuestra área y fluye al Hospital de forma natural.

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