“La dislexia no es una falta de interés, motivación o una discapacidad sensorial sinó una particular manera de percibir el mundo”

Maria Muñoz, Logopeda de Hospital de Llevant

Maria Muñoz, Logopeda de Hospital de Llevant

Se inicia un nuevo curso escolar y con él llegan también los problemas de aprendizaje que tienen algunos niños. Uno de ellos, quizá el más frecuente y conocido es la dislexia. Podríamos definir la dislexia como un trastorno de aprendizaje de origen neurobiológico que se manifiesta por una dificultad en la lectoescritura independientemente de cualquier causa intelectual, cultural o emocional. Como otras dificultades de aprendizaje la dislexia puede representar solamente un retraso temporal en el desarrollo del niño, sin embargo, puede convertirse en un problema permanente que requerirá un apoyo remedial extenso de estrategias compensatorias si el niño no recibe la intervención académica, social y emocional adecuada. Así lo explica María Muñoz, Logopeda de Hospital de Llevant.

¿Qué es la dislexia?

La dislexia es una dificultad en la lectura que se caracteriza por cierta inhabilidad para entender lo leído en voz alta o mentalmente. Aunque la real dificultad es la comprensión de lectura, en la dislexia ocurren fenómenos observables en los cuales el lector repite, omite, invierte, agrega o sustituye sonidos de letras, sílabaso palabras. Un niño puede presentar una combinación de dificultades o presentar una dislexia específica. Aparece de forma inesperada, a una edad temprana, cuando el niño se inicia en la lectoescritura.

la dislexia no es falta de interés ni de motivación

La dislexia no es una falta de interés, motivación o una discapacidad sensorial. Es un problema de índole cognitivo, que afecta particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción del orden y la secuenciación. Se manifiesta como una dificultad de automatización especialmente en la lectura, la ortografía y en ocasiones también el cálculo aritmético. No hay duda que la dislexia es una dificultad, pero los padres deben tener claro que sólo se trata de una disfunción de aquellas áreas cerebrales implicadas en el proceso fonológico. No existe lesión cerebral. Simplemente, es una particular manera de percibir el mundo, una forma diferente de interpretar ciertos símbolos o palabras, es decir, son personas con una habilidad distinta para el aprendizaje.

¿Qué puede hacernos sospechar que estamos ante una dislexia?

La dislexia es un trastorno del desarrollo que normalmente aparece en edades tempranas y suele dificultar el aprendizaje de los niños, pues confunden letras, sílabas y sonidos y esto les supone un reto para escribir, leer, expresarse y comunicarse. Aunque parezca algo grave, en cuanto se diagnostica la dislexia es fácil de llevar una vez habituados. Es muy importante el apoyo de un especialista y practicar ciertos ejercicios de aprendizaje adaptados desde el momento en que seamos conscientes de padecerla y llevar así una vida completamente normal. Según la edad los síntomas y signos de esta afección pueden variar y, por eso, puede resultar difícil identificarla, ante la aparición de los primeros síntomas o ante cualquier duda es mejor siempre consultar con un especialista.

La reeducación logopédica de un niño disléxico

Los niños disléxicos o con dificultades en la lectoescritura necesitan una reeducación integral. Esto quiere decir que necesitan tanto una reeducación psicológica, logopédica como pedagógica. En la reeducación psicológica hay que ayudar al niño a conocer y aceptar sus dificultades, mejorar su autoestima y a tolerar su frustración. La reeducación logopédica tendría como objetivos, por un lado mejorar el desarrollo de las áreas sensoriomotrices deficientes en el niño y por otro establecer las bases para adquirir el aprendizaje de la lectoescritura. Por último, en la reeducación pedagógica, se trataría de dar estrategias y recursos para las dificultades de aprendizaje. Por ejemplo leer en voz alta, grabar las lecturas, enseñar las técnicas de estudio…

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