Europa y la COVID-19

Joan Carles March
Profesor de la Escuela
Andaluza de Salud Pública

Los países europeos se han enfrentando al coronavirus con todo tipo de normas legales y medidas como estados especiales, con poderes ampliados a sus gobiernos, con el apoyo o la crítica de la oposición y con un mayor o menor papel de las regiones en la toma de decisiones.

Gobiernos entre los que se encuentran España, Italia, Francia, Portugal y el Reino Unido han aprobado con el respaldo del Parlamento diferentes estados de alarma o emergencia destinados a lograr el confinamiento total o parcial de la población y frenar el coronavirus.

Vamos a hacer un repaso a la medidas realizadas en diferentes países: FRANCIA El Gobierno francés, con el apoyo del poder Legislativo, decretó el estado de emergencia sanitaria desde el 24 de marzo en todo el país. En los últimos días, la oposición conservadora ha elevado el tono de las crítica al Ejecutivo por la gestión de la crisis del coronavirus y considera que no se ha preparado bien la fase de desescalada.

ITALIA

Italia se encuentra en estado de emergencia por seis meses desde el 31 de enero, instrumento que otorga poderes al Consejo de Ministros. El Ejecutivo ha emitido decretos que deben ser aprobados por el Parlamento en la forma de voto de confianza, a fin de evitar enmiendas y acelerar la tramitación.

El respaldo inicial al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha saltado por los aires estos días, con ataques a su plan de desescalada por considerarlo demasiado prudente. Algunas regiones del sur, como Calabria, se han visto menos afectadas por el coronavirus y piden reabrir la economía más rápido.

ALEMANIA

Alemania no ha aprobado ningún régimen excepcional para aplicar restricciones a la vida social y la actividad económica, aunque algunos estados federados, como Baviera, sí han declarado el estado de emergencia. El Gobierno central, apoyado en la mayoría absoluta de la gran coalición, ha sido responsable del paquete aprobado para contrarrestar las consecuencias económicas de la pandemia.

REINO UNIDO

El Parlamento británico aprobó el 25 de marzo una legislación de emergencia que otorga al Gobierno la potestad de adoptar «medidas extraordinarias» durante seis meses. La oposición generalmente ha respaldado las medidas adoptadas, si bien ha presionado para que el Ejecutivo conservador aumente su capacidad de hacer test de COVID-19. También defendió en su momento limitar el alcance de la ley a seis meses, en vez de dos años. Las administraciones autónomas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte tienen poderes similares para aplicar medidas de emergencia.

PORTUGAL

El Gobierno portugués declaró la situación de calamidad tras concluir el estado de emergencia el 2 de mayo, después de 45 días en vigor. El líder opositor, del Partido Social Demócrata ha respaldado en todo momento al Gobierno portugués.

TURQUÍA

Sin estado de emergencia, pero desde mediados de marzo toque de queda estricto para mayores de 65 años, ampliado más tarde a menores de 20 años y luego a toda la población los fines de semana. La oposición no ha cuestionado las medidas.

RUSIA

Sin régimen de excepción a nivel nacional, aunque con cierre de fronteras y declaración hasta el 11 de mayo de días no laborables, pero retribuidos. Las regiones son las encargadas de aplicar las medidas restrictivas, basadas sobre todo en la legislación de protección de la salud pública.

BÉLGICA

El 26 de marzo seis partidos otorgaron «poderes especiales» durante tres meses prorrogables al Gobierno federal en minoría para poder adoptar las medidas necesarias. El plan de desconfinamiento presentado el 30 de abril ha cosechado críticas de la mayoría de formaciones, por considerar que se va a dar prioridad a la economía sobre la salud.

HOLANDA

Sin estado de excepción y sin nuevas leyes aplicables durante la pandemia. Se ha optado por una estrategia bautizada como confinamiento inteligente, que deja en manos de la sociedad la responsabilidad de gestionar la situación, decidiendo cuándo y dónde salir.

IRLANDA

Se presentó el 20 de marzo una ley de emergencia para dar cobertura legal a las medidas adoptadas para frenar la propagación del coronavirus y otorgar al Gobierno poderes adicionales para gestionar la crisis.

AUSTRIA

Restricciones de movimiento y reunión aprobadas por unanimidad por el Parlamento el 15 de marzo en forma de ley especial, pero sin decretarse el estado de alarma. Se estableció así el fundamento legal para el cierre de espacios públicos, como algunos parques y zonas infantiles, las restricciones de movimiento y los programas de ayuda económica. Sin oposición ni críticas a las medidas por parte de los gobiernos de los Estados federados.

HUNGRÍA

La mayoría de dos tercios en el Parlamento aprobó en marzo una enmienda legal que otorga al Ejecutivo el poder de gobernar por decreto y sin límites temporales, con críticas de la oposición, la Comisión Europa y algunos gobiernos europeos. Uso obligatorio de mascarillas en los comercios y el transporte.

GRECIA

Sin decretar regímenes especiales a la hora de aplicar el confinamiento. Su estrategia se ha basado exclusivamente en la aprobación de decretos ley. El 11 de marzo se decretó el cierre de escuelas y universidades y, el 24 de ese mes, el confinamiento total. Todos los partidos representados en el Parlamento han aprobado plenamente estas decisiones.

PAÍSES NÓRDICOS

Ningún país nórdico ha ordenado el confinamiento de la población ni ha proclamado el estado de emergencia.

Sí se han aprobado legislaciones especiales para aumentar los poderes de los gobiernos y se han introducido medidas restrictivas que afectan a la movilidad social y la actividad económica. Apoyo generalizado de la oposición a la ampliación de poderes.

Dinamarca: El Parlamento danés aprobó hace mes y medio por unanimidad un paquete de medidas, que permite aislamientos e ingresos hospitalarios forzosos de infectados, prohibir el acceso a instituciones oficiales, supermercados y tiendas, asilos o hospitales e introducir restricciones en los medios de transporte.

Suecia aprobó a mediados de abril una ley temporal de emergencia, consensuada entre todas las fuerzas parlamentarias y que todavía no ha sido aplicada.

En Noruega el Ejecutivo conservador aprobó en marzo, con el apoyo de la principal fuerza opositora, una legislación de urgencia que le da amplios poderes para tomar medidas en relación con la pandemia.

Finlandia aplicó por primera vez en su historia el estado de emergencia el 16 de marzo, mediante un decreto del Gobierno que fue posteriormente refrendado por el Parlamento, con el apoyo de la oposición y supuso el cierre de las fronteras, los centros educativos, los espacios culturales y deportivos y la prohibición de reunirse más de diez personas.

Las distintas respuestas ante la COVID-19

El papel del gobierno de la Unión Europea se ha centrado de forma dubitativa en 4 grandes aspectos: la salud pública, la movilidad, la economía y la investigación científica.

Italia y España fueron los primeros países en introducir confinamientos en Europa. En ambos casos, la mortalidad nosocomial parece haber jugado un notable papel. En la banda alta destacan Bélgica, España e Italia, seguidas por Reino Unido y Francia. Bélgica tiene una alta mortalidad que viene probablemente determinada por su capitalidad europea. Reino Unido, con políticas cambiantes, ha superado en mortalidad a Francia. Más de la mitad de su mortalidad se ha producido en residencias de personas mayores.

En los países nórdicos, se han realizado desde un confinamiento estricto en Noruega a confinamientos suavizados o muy suavizados en Dinamarca y Finlandia, así como una estrategia muy poco intervencionista en Suecia aun con recomendaciones de distancia social. Excepto en Suecia, la mortalidad se ha mantenido por debajo de los 100 fallecimientos (atribuidos a la COVID-19) por millón de habitantes.

Portugal y Grecia, los países del sur de Europa con menor mortalidad, se han caracterizado por la introducción de confinamientos estrictos que, aun cronológicamente posteriores a los de Italia o España, resultaban muy tempranos en relación a la difusión del virus en su territorio. La reticencia de las poblaciones de estos países a acudir a sus sistemas sanitarios públicos podría haber contribuido a reducir la transmisión nosocomial hacia las poblaciones vulnerables.

Alemania inició medidas de contención tempranas, con énfasis en el testado de sospechosos y aislamiento de casos, que fue acompañada de medidas de contención menos estrictas que en otros países e introducidas tempranamente en su curva de difusión.

En definitiva, el virus ha golpeado duramente a Europa, donde ya ha contagiado a más de dos millones de personas. Rusia es ahora el país con más casos diagnosticados, alrededor de 400.000 y, Reino Unido, el que tiene el número más alto de fallecidos con casi 38.000. Ante ello, la desescalada tiene que hacerse con distintos ritmos en diferentes regiones de los países para llevar a todos los países a una mejor posición para la ciudadanía.

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