“La mejora de las listas de espera es espectacular, pero no nos conformamos. Queremos llegar a los cero días, y lo lograremos”

Juli Fuster / director general del Servei de Salut de les Illes Balears

A falta de tan solo siete meses para la finalización de la legislatura, y con el nuevo proyecto de presupuestos ya aprobado en Consell de Govern y a la espera de su ratificación en el Parlament, el director general del Servei de Salut de les Illes Balears, el doctor Juli Fuster, pasa balance de los resultados de su gestión y de las actuaciones que quedan pendientes de ejecutar. El doctor Fuster es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona y ha ocupado numerosos cargos de responsabilidad en el organigrama de la sanidad pública balear, entre ellos el de director general de Planificació i Finançament, entre 2007 y 2011, y el que ejerce actualmente, al frente del Ib Salut, entre 2001 y 2003.

P.- Ante todo, imaginamos que la satisfacción es notable ante la respuesta de los equipos asistenciales y de emergencias con motivo de las recientes inundaciones en el Llevant…

R.- Desde luego. La valoración no puede ser más positiva, porque tanto profesionales como voluntarios se volcaron para normalizar una situación sumamente complicada. Quiero, desde aquí, hacer llegar mi más sincero agradecimiento a todos ellos.

P.- En los nuevos presupuestos, de nuevo las políticas de salud contarán con la mayor dotación presupuestaria. ¿Cuál es su lectura?

R.- Estoy muy satisfecho por formar parte de un Govern que prioriza las políticas sociales, y, entre ellas, por supuesto, las de salud. Desde 2015, el presupuesto sanitario en Balears ha aumentado un 36%, mientras que en la legislatura precedente había decrecido un 24%. Gracias a este incremento de los recursos, hemos podido reducir las listas de espera, incorporar a un mayor número de profesionales, mejorar las condiciones laborales de las plantillas asistenciales e invertir en tecnología y en sistemas de información. Aunque queda todavía mucho camino por recorrer, no cabe duda de que nos hemos situado en el punto que corresponde.

P.- La guinda del pastel, por así decirlo, ha sido la reciente presentación del proyecto ganador del futuro centro de Son Dureta…

R.- Es una actuación que nos ilusiona especialmente, ya que responde plenamente a la estrategia de cronicidad que hemos ido aplicando estos años y en la que todos estamos muy implicados. Llevar adelante Son Dureta significa que en un futuro no demasiado lejano dispondremos de camas para pacientes crónicos cuyas necesidades no se centran tanto en los medios técnicos, dado que sus casos ya han sido diagnosticados, sino en las cuidados y atenciones médicas. Como es lógico, es un proyecto que lleva su tiempo, porque en primer lugar se tuvo que afrontar una gran maraña de actividad administrativa, porque el edificio es propiedad de la tesorería de la seguridad social. Más adelante, nos centramos en la redacción de los planes funcionales, y ahora estamos en una etapa que abarcamos en un doble sentido.

P.- Eso le iba a preguntar, precisamente. ¿En qué momento se halla ahora mismo el proyecto de Son Dureta?

R.- Una vez cumplimentado el informe técnico que reguló la demolición de los edificios que no cumplían las normativas, se trabajó intensamente en el proyecto técnico y, a partir de ahora, hemos de proceder a los derribos propiamente dichos, que tendrán lugar a lo largo del primer trimestre del año que viene. Por otra parte, ya se ha culminado el concurso de ideas y contamos con un proyecto ganador que ahora los arquitectos han de desarrollar. Por tanto, una vez finalizadas las demoliciones, se acometerá la tarea de construir los edificios y equipamientos previstos. También nos interesa que los ciudadanos sean plenamente partícipes de este proceso, y por ello habilitaremos un espacio, concretamente en la antigua cafetería de Son Dureta, que acogerá fotografías de la historia del hospital, incluso del personal que ha prestado servicio en el mismo, además de la maqueta del proyecto. En tres o cuatro meses estará todo preparado.

P.- La cronicidad es sinónimo de longevidad, y precisamente acaba de darse a conocer que España será el país más longevo del mundo en 2040…

R.- Y eso es muy positivo, pero también exige adoptar medidas, porque al contar con un numeroso contingente de personas con edades avanzadas, es normal que proliferen los pacientes con dolencias crónicas. Y a veces no una patología, sino varias. Esta es la filosofía que subyace tras la estrategia de cronicidad, la cual recoge acciones que implican a todos los niveles, desde la Atención Primaria hasta los hospitales de agudos y los hospitales crónicos. En esta misma línea, juegan un papel prioritario las obras previstas en los hospitales Verge del Toro y Can Misses, además del centro de Sant Joan de Déu en Inca y las que se comenzarán en Felanitx.

P.- Hace pocas semanas se ha recuperado el decreto de garantía de demora. ¿Confía en que esta medida aligere las listas de espera?

R.- Era otro de los objetivos esenciales de la legislatura. Cuando empezó el actual mandato, nos encontramos con unas listas de espera intolerables y sin decreto de garantía de demora, ya que el PP lo había retirado. Cerca de 26.000 personas acumulaban más de sesenta días aguardando su cita con el especialista, y casi tres mil llevaban esperando más de 180 días para una intervención. En estos momentos, el número de usuarios con más de sesenta días en el caso de los especialistas es de 2.500, y la demora media ha pasado de 85 a 28 días. Y en el área quirúrgica, hay 700 personas con más de 180 días de espera. Sin duda, se trata una mejora espectacular, pero no es suficiente. El objetivo es llegar a la que el número de días de espera sea igual a cero para estos casos. Por eso no bajamos la guardia y estamos seguros de que lo conseguiremos.

P.- En otras comunidades, como Andalucía, se prevé un ‘otoño caliente’ a nivel sindical. ¿También en Balears?

R.- Comprendo que los profesionales siempre tienen expectativas de mejora. Por ejemplo, es cierto que el precio de la hora de guardia no se ha modificado en once años. Sin embargo, Balears es la tercera comunidad que mejor paga la hora de guardia. Eso no quiere decir que no se haya que negociar, pero hemos de recordar que venimos de una legislatura en la que se produjeron muchos recortes y, por el contrario, a lo largo de estos casi cuatro años se han recuperado la carrera profesional, los días de libre disposición, los días de antigüedad, el cobro de la baja temporal a partir del quinto día, ayudas sociales, y todo ello sin olvidar la convocatoria de oposiciones, que permitirá reducir sustancialmente el porcentaje de interinidad. En definitiva, hay que buscar un equilibrio, y ser conscientes que no todo puede lograrse en una única legislatura. Por supuesto, de cara al futuro, estamos dispuestos a plantear un calendario de adecuación de la hora de guardia.

P.- Por cierto, ¿tiene previsto el Ib Salut, como ocurre en otros territorios, pagar el prorrateo de guardias de médicas embarazadas cuando se hallan en situación de baja laboral?

R.- Ante todo, esta situación no solo afecta a médicas, sino al personal sanitario en general. Dicho esto, el Govern es extraordinariamente sensible en cuestiones. Creo que eso se ha puesto de manifiesto durante toda la legislatura. Estamos estudiando el tema para ver cómo se puede afrontar, dentro de las limitaciones económicas que necesariamente nos condicionan. Tenga en cuenta que solo en el pago de la carrera profesional, el incremento de gasto ronda los 70 millones de euros. Por tanto, hay que ver hasta dónde se puede llegar, tanto en este como en otros temas, como los permisos de lactancia y maternidad para acabar con los agravios comparativos entre mujeres y hombres en el sistema público de salud.

P.- ¿Estamos ya en la recta final para lograr la gratuidad de los aparcamientos hospitalarios?

R.- Estos días hemos vivido la buena noticia de que el Parlament ha aprobado prácticamente por unanimidad que los usuarios no han de pagar cuando estacionan su vehículo en el parking de un hospital público. Esta disposición de la Cámara nos concede gran seguridad jurídica a la hora de culminar positivamente las negociaciones con las concesionarias. Creo que irá todo bien.

P.- Todo irá bien, dice usted, pero ¿a cambio de qué? ¿Qué exigen las concesionarias?

R.- Cuando se construyeron los hospitales Son Espases y Can Misses el Govern no tuvo que afrontar el pago de ninguna cantidad económica. La obra se sufraga con una cantidad fija, como si fuera una hipoteca, para entendernos, a la que se suma el beneficio que las empresas constructoras obtienen de los servicios no sanitarios, como es el caso del parking. Resulta obvio que estas empresas han de obtener un beneficio por su inversión. Por tanto, se impone la negociación y comprobar qué contrapartidas deben poner sobre la mesa una y otra parte. Tenemos seis meses para ponernos de acuerdo, según establece la ley del Parlament, pero estoy convencido de que lo conseguiremos mucho antes. Será entonces cuando nos podremos mostrar mucho más explícitos acerca de la evolución y el contenido de estas negociaciones.

P.- ¿Qué aspectos de la gestión de emergencias se han mejorado gracias a la gestión pública del servicio?

R.- Después de comprobar los resultados, la única cosa que se me ocurre decir es que ojalá se hubiera hecho antes. Gracias a la internacionalización del servicio, contamos con un mayor número de profesionales y disponemos de quince UVI móviles más que las que teníamos antes. La tragedia ocurrida en Sant Llorenç ha sido una prueba de hasta qué punto ha mejorado esta prestación, y puedo asegurarle que desde el resto de España se está siguiendo con interés este proceso.

P.- La última. En este final de legislatura, ¿impera la satisfacción o la frustración por proyectos que tal vez no han salido como se esperaba?

R.- Impera la satisfacción, por supuesto, porque comprobamos que un programa de gobierno singularmente ambicioso, con un contenido de más de cien puntos, presenta un alto grado de cumplimiento, y que las actuaciones todavía pendientes se hallan en camino de resolución, como ocurre con la gratuidad del parking en Son Espases, por ejemplo, o el inicio de las obras en Verge del Toro y Can Misses y, por supuesto, el proyecto emblemático por excelencia, que es Son Dureta.

Entrevista al Dr. Juli Fuster, director general del Servei de Salut de les Illes Balears. Programa Salut i Força a Canal 4 Televisió, dirigit i presentat per Joan Calafat.

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