Las enfermeras debaten sobre cómo investigar en Terapias Naturales para poder atender mejor a sus pacientes

Horacio Bernal /
El Col·legi Oficial d’Infermeria de les Illes Balears (COIBA) ha celebrado esta semana una sesión-debate sobre la investigación en terapias naturales desde la óptica enfermera, abordando cuáles son las mejores técnicas para su estudio y su aplicación práctica en beneficio de los pacientes, protagonizada por la Dra. Paloma Echevarría, enfermera, doctora en Antropología, investigadora y decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad San Antonio de Murcia.

La especialista argumentó que no siempre los parámetros de la investigación biomédica son aplicables a las terapias naturales. La investigación biomédica se basa sobre todo en el positivismo, con el ensayo clínico como su máximo nivel de evidencia, perfecto para la industria farmacéutica, pero difícilmente aplicable a las terapias naturales. “No podemos medir la distancia en litros, ni los fluidos en metros. Hay que medir cada cosa de la forma que corresponde”, explicó.

Echevarría recuerda que “el cuidado enfermero lleva implícita la consideración integral y personal. Por ello, es necesario investigar sin miedo las TN y profundizar en la parte cualitativa y social, sin que esto suponga menoscabar su carácter científico.” Apunta que hay terapias como la acupuntura, las manuales o la fitoterapia (herbal) que cuentan con un importante bagaje investigador y se puede revisar su evidencia en bases de datos internacionales.

Los profesionales “no tenemos que elegir entre la medicina occidental y la natural -dice- Podemos combinarlas, aplicando lo mejor de cada una en cada situación. Una apendicitis requiere una operación; pero la biomedicina tiene poco que ofrecer para la fibromialgia o la artrosis”. De hecho, señala, “el error más grave de la biomedicina ha sido separar el cuerpo y la mente”, cuando en realidad ambos son parte esencial del ser humano.

Esta separación está comenzando a superarse porque “nadie cuestiona ya que el estrés o la ansiedad ante determinadas situaciones tengan consecuencias directas sobre la salud”. El movimiento mundial llamado “Tercera medicina, o medicina integrada” reivindica precisamente retomar esa visión global de la persona. La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó hace ya una década a los profesionales sanitarios a conocer e investigar estas terapias naturales.

En base a la recomendación de la OMS la experta ha animado a las enfermeras a formarse en este ámbito para poder ayudar mejor a sus pacientes. De hecho, la población cada vez solicita más este tipo de terapias, lo que ha facilitado su inclusión en algunos sistemas sanitarios. En España se utiliza acupuntura para el tratamiento del dolor, o el shiatsu para reducir la ansiedad y el estrés en los tratamientos de diálisis, por ejemplo.

En otros países, la incorporación de las TN a los sistemas sanitarios es mayor, como por ejemplo Alemania, donde la medicina tradicional se estudia en la Universidad y está implantada en el sistema público de salud. Aun así, reconoce la experta que en la Unión Europea no hay unanimidad sobre esta cuestión, y también recuerda los poderosos intereses de la industria farmacéutica por evitar el desarrollo de estas terapias complementarias.

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