“En el tema del decreto del catalán, me preocupan las actitudes intransigentes”

El presupuesto de la Conselleria de Salut supone casi el 40 por ciento de la partida global de la Comunidad Autónoma para 2018, con un total de 1.584 millones de euros. De este conjunto presupuestario, la práctica totalidad corresponde al Servei de Salut de les Illes Balears, que ve incrementado en un 5,8 por ciento su montante del año anterior, tal como explica su director general, el doctor Juli Fuster.

P.- La partida de sanidad crece en Balears. Ahora bien, ¿crece lo suficiente?

R.- Nunca son suficientes los recursos en sanidad, y menos aún teniendo en cuenta que somos una Comunidad infrafinanciada. Dicho esto, a tenor de los recursos de que disponemos, creo que el Govern está realizando un esfuerzo muy importante en políticas de salud. Desde el 2015 hasta ahora, el presupuesto se ha incrementado en más del 20%, y nunca antes se había llegado a estas proporciones. En cambio, durante la legislatura anterior, se acumuló un descenso en la dotación económica del 24%.

P.- Y a partir de este presupuesto, ¿cuáles son las principales prioridades?

R.- Hay muchas prioridades, porque somos ambiciosos. La partida más importante se acerca a los 800 millones de euros, y es la de personal, cosa lógica porque, ante todo, el Servei de Salut funciona como una empresa de servicios. También son destacables las partidas destinadas a la compra de material y a farmacia. Volviendo al capítulo de personal, continuamos con la apuesta que hemos impulsado desde el primer momento de consolidación de los puestos de trabajo, facilitando que los contratos laborales pasen de eventuales a interinos, y convocando oposiciones para que los interinos opten a una plaza definitiva.

P.- ¿Otra prioridad máxima son las listas de espera?

R.- Las listas de espera, como hemos repetido muchas veces, constituyen un objetivo estrella, porque entendemos que no es bueno que la gente espere más de seis meses para ser operado, o que tenga que transcurrir demasiado tiempo para que se le atienda en la consulta del especialista. Es un caballo de batalla que no es fácil, pero en el que se ha mejorado sustancialmente. Así, por ejemplo, el número de usuarios que esperan por encima de los seis meses para ser operados se habrá acercado al cero cuando finalice el año, mientras que la demora en cuanto a la consulta con el especialista ha pasado de 80 a, prácticamente, 30 días. Sin embargo, queda aún camino por recorrer, y no cesaremos en nuestro esfuerzo hasta que el objetivo se haya conseguido plenamente.

P.- Tal vez, uno de los aspectos a mejorar es el de la demora en ciertas exploraciones complementarias…

R.- Así es, en efecto, de la misma manera que no se puede negar que en Eivissa las medias para una resonancia todavía son demasiado altas, y que en determinadas intervenciones, como la de obesidad mórbida, los pacientes esperan demasiado antes de pasar por el quirófano.Y a pesar de que el Ministerio de Sanidad no engloba estas situaciones dentro del concepto de listas de espera, no por ello deja de preocuparnos que se produzcan. En cualquier caso, muchas veces se tiende a poner el acento en el número de pacientes que tienen pendiente ser llamados para una operación o una consulta, y aunque este dato reviste, lógicamente, su importancia, el factor clave, a mi juicio, es el tiempo que ese mismo paciente ha de esperar para ser atendido.

P.- A nivel de inversiones, ¿Son Dureta es el proyecto más emblemático?

R.- Todas las inversiones son importantes para los usuarios que tienen que utilizarlas. Ahora bien, nadie puede negar que Son Dureta es un edificio por el que muchas generaciones de mallorquines sentimos cariño, y su actual situación de desuso nos duele. Pienso que estamos ante un proyecto que deparará excelentes resultados, no solo a nivel sanitario sino también desde un punto de vista social. El proceso ya se ha puesto en marcha con la licitación de las obras de derribo del edificio materno-infantil y el de consultas. Ahora de lo que se trata es de seguir los plazos correspondientes para que esta actuación siga adelante.

P.- ¿Qué pasos se están acometiendo a nivel de descentralización de la atención sanitaria en Menorca, Eivissa y Formentera?

R.- Una de nuestras principales líneas de trabajo obedece a la finalidad de intentar que los pacientes de fuera de Mallorca limiten al máximo sus desplazamientos a Son Espases. En este sentido, se ha apostado por acercar los servicios asistenciales, y en este punto hay que agradecer una vez más el esfuerzo de los profesionales que se desplazan periódicamente al hospital Mateu Orfila y a Can Misses. Además, se han puesto en marcha los nuevos servicios de radioterapia y cirugía vascular en Eivissa, y pronto existirá también la radioterapia en Menorca, y también cirugía pediátrica. Paralelamente, hay que destacar la reforma de Verge del Toro, en Menorca. Ya han salido a concurso las dos primeras fases, que comprenden también el centro de salud situado en las inmediaciones. Al mismo tiempo, como ya he mencionado, se incorporará el servicio de radioterapia en Menorca, y sin abandonar esta isla, se abordará el proyecto del nuevo centro de salud de es Banyer, dado que el antiguo equipamiento ha quedado obsoleto. En el caso de Can Misses, por supuesto hay que resaltar la ejecución del centro de salud y el hospital para pacientes crónicos, mientras que en Formentera se ha adjudicado, muy recientemente, la instalación del TAC.

P.- En Mallorca, hay que hablar del plan director del Hospital de Manacor…

R.- Otra actuación de gran relevancia, porque debemos tener en cuenta que este centro hospitalario fue construido hace veinte años para ofrecer asistencia médica a un colectivo de noventa mil usuarios. Hoy esta cifra ha crecido ostensiblemente, por no hablar del lógico deterioro que produce el paso del tiempo en cualquier tipo de equipamiento. El Govern de la anterior legislatura contaba con un proyecto adjudicado por parte del Ejecutivo que le precedió y que, incomprensiblemente, decidió dejar sin efecto. Con ello se ha perdido un tiempo precioso,pero la buena noticia es que ahora ya sí que estamos prácticamente a punto de obtener la licencia de obras y empezar la primera fase.

P.- ¿Hay un problema real de falta de estabilidad laboral en la sanidad pública de Balears?

R.- Esta es la consecuencia de que durante unos diez años no se ha convocado ni una sola oposición, y ni siquiera se ha facilitado el acceso a plazas interinas, sino que se ha optado por formalizar contratos eventuales renovables cada seis meses. Este modelo va en detrimento de la estabilidad. ¿Cuál es ahora la hoja de ruta? Pues, por una parte, trabajar para que los profesionales eventuales pasen a ser interinos. Eso tiene una gran importancia en el objetivo de la fidelización. Y le pondré un ejemplo muy concreto: pensemos en un trabajador sanitario que desea ejercer en Balears y que, por tanto, decide comprarse una casa aquí. Si acude al banco y les muestra un contrato eventual, difícilmente conseguirá una hipoteca. Como interino, sin embargo, sí tendrá esa opción. Igualmente, y abundando en este mismo tema, he de añadir que en el caso de Menorca, Eivissa y Formentera se recuperará el plus de fidelización que en su momento quedó interrumpido.

P.- ¿Le preocupa que ninguna organización sindical apoye que el catalán sea un requisito para optar a una plaza laboral en la sanidad pública?

R.- Me preocupa relativamente. Pero lo que de verdad me preocupan son las actitudes intransigentes. Porque, vamos a ver, el hecho de que el catalán sea un requisito ya no es un tema de discusión ahora mismo, porque esta medida se aprobó por ley hace un año y medio. En realidad, el aspecto sobre el que incide el decreto son las excepciones que se pueden hacer a este requisito, y la verdad es que estas excepciones a la exigencia de conocer la lengua catalana pueden aplicarse en cualquier momento en que se aprecia un déficit de personal en una determinada especialidad. En definitiva, nunca una plaza dejará de estar cubierta por un tema lingüístico, y en este sentido el decreto no creará el más mínimo problema al normal funcionamiento de la sanidad pública. Además, me gustaría compartir una reflexión….

P.- Usted dirá…

R.- Tal como yo lo veo, si alguien quiere una plaza en propiedad en la sanidad pública de Balears es porque quiere vivir aquí. Por tanto, ¿no es de justicia que se le reclame un cierto conocimiento de la lengua, la cultura y las tradiciones de nuestras islas? Al margen de esto, he de decir también que a los profesionales se les están poniendo todos los medios a su disposición para que aprendan y se familiaricen con el idioma, y, por cierto, me produce una inmensa satisfacción comprobar la más que notable participación del personal sanitario en los cursos de catalán que se van organizando.

P.- Posiblemente, uno de los grandes éxitos de la legislatura habrá sido la instauración de la carrera profesional…

R.- Lo es, entre otros motivos porque, a pesar de que hace mucho tiempo que se viene hablando de ello, en realidad la carrera profesional no ha llegado a aplicarse nunca. Se creó en 2004, luego quedó congelada, y hasta ahora no había existido un proyecto serio. Por fin, a partir del 1 de enero del nuevo año, los trabajadores sanitarios de Balears, podrán percibir el 95% de la carrera profesional, y hubiéramos podido llegar al cien por cien de no ser porque el Gobierno central nos lo ha impedido. Honestamente, creo que Balears cuenta con la mejor carrera profesional de España, porque no se discrimina absolutamente a nadie en función de su especialización o su categoría. Serán todos los profesionales los que la percibirán, sin distinción, y esto resulta más que destacable.

P.- Y para acabar, unas palabras sobre la Atención Primaria, ¿qué balance hace de las inversiones que se están acometiendo en el primer nivel asistencial?

R.- Históricamente, Atención Primaria ha sido la gran abandonada por parte de la Administración. Pero no puede decirse lo mismo del actual Govern, porque se están realizando esfuerzos verdaderamente meritorios, algunos tan simples, y también llamativos, como volver a pagar la comida al personal de centros de salud que cubren turnos de guardia. Esta apuesta por la Atención Primaria continuará en este nuevo año, especialmente con el incremento de los recursos humanos, porque hay que reconocer que algunos equipamientos de Eivissa y Mallorca todavía plantean ciertos déficits de personal. Por supuesto, proseguiremos los proyectos de desarrollo tecnológico, y muy pronto se comprobarán los resultados, y, naturalmente, se seguirán construyendo y reformando equipamientos, como las unidades básicas de Montuïri, Artà o Pollença, por poner algunos ejemplos, y el nuevo centro de salud de Bons Aires, en Palma.

Entrevista al Dr. Juli Fuster, director general del Servei de Salut de les Illes Balears. Programa Salut i Força a Canal 4 Televisió, dirigit i presentat per Joan Calafat.

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  1. carlos | Responder

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