“El Govern debe liderar un modelo que garantice suficiencia, sostenibilidad y equidad”

ANTONI BENNASAR PRESIDENTE DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE LAS ISLAS BALEARES


Antoni Bennasar, médico traumatólogo, jefe de este servicio en el Hospital Comarcal de Inca y presidente del Colegio de Médicos de las Islas Baleares, reflexiona en esta entrevista sobre la importancia de la colegiación, sobre las grandes prestaciones sociales de los colegios de médicos y sobre la crisis en la que la profesión sanitaria tiene que jugar un papel importante.


P.- Si le parece comencemos por recordar el viejo debate sobre si colegiación sí o colegiación no, respecto a lo que al profesional médico se refiere.

R.- Soy un firme defensor de la colegiación universal. El papel de la colegiación es el de que los médicos se puedan sentir protegidos y al mismo tiempo proteger a la propia sociedad. La colegiación a lo que lleva es precisamente a la ordenación sanitaria de la profesión y sobre todo es un elemento fundamental para proteger a la misma sociedad.

P.- ¿Qué herramientas o proyectos novedosos se están preparando para ahondar más en esta ordenación y en esta protección?

R.- Pues es muy importante la elaboración del nuevo código deontológico. Un código que en el Consejo General de Colegios de Médicos, la OMC, lo aprobamos hace unos tres meses y que representa un referente ético y deontológico con derechos y obligaciones para el médico. De hecho, es una guía de actuación profesional para mantener nuestra reputación social, una reputación que viene señalada por los indicadores del CIS, según cuyos indicadores la profesión médica es aún, probablemente, la más valorada por la población. En la elaboración de este código deontológico han participado todos los colegios de médicos, con la tramitación de más de 400 enmiendas.

P.- ¿Qué implica este nuevo código?

R.- El nuevo código implica un elevado nivel de autoxigencia para el médico. Es un código de funcionamiento, pero es un código de exigencia.

P.- ¿Qué reivindicación social primordial haría usted para la profesión médica?

R.- Pues tendría que decir que los médicos españoles somos los peor pagados de la Europa Occidental, de la Unión Europea. Y que el gasto sanitario en personal se ha reducido en 14 puntos en los últimos 25 años, cosa que hay que tener en cuenta.

P.- ¿Y esto es a nivel de la sanidad pública o también de la privada?

R.- Se da fundamentalmente a nivel público, pero hay que tener en cuenta que se produce un fenómeno similar al de los vasos comunicantes en el sentido de que existe una equiparación progresiva entre los emolumentos de la pública y la privada, aunque puedan darse oscilaciones puntuales en función de la demanda.

P.- ¿Cómo se han dado esas oscilaciones?

R.- Hubo un momento determinado en que los médicos abandonaron la sanidad pública para poderse ir a la privada. En Baleares se notó a finales de los años 80 y principios de los 90 un trasvase de especialistas a la privada, porque ésta pagaba mejor. Y este trasvase se reprodujo posteriormente desde la privada a la pública porque teóricamente la medicina pública mejoró sus emolumentos y su capacidad para dar salida a lo que los médicos necesitaban.

P.- ¿Y ahora?

R.- Ahora estamos en una situación de impass, en el que veremos los flujos pública – privada cómo se van a producir, precisamente como consecuencia de esa disminución muy importante en cuanto a las nóminas de los médicos en la sanidad pública. Si ésta no es capaz de satisfacer a los médicos que trabajan en su sistema no se puede descartar que por parte de la privada se produzca un aumento de peticiones.

P.- ¿Y no sería mejor un sistema más liberalizado en el que el médico pudiera simplemente trabajar, que no tuviera que estar tan adscrito a un sistema o a otro?

R.- Yo entiendo que la situación que existe en estos momentos probablemente precise una regulación de la capacidad del médico para poder trabajar en la pública y en la privada. Lo importante es el derecho que tenemos todos de que el nivel sanitario de Baleares se mantenga muy alto. Un nivel que se ha logrado porque los médicos muy válidos que trabajan en la pública han podido también trabajar en la privada. No hay que olvidar la magnífica calidad de las clínicas privadas para absorber toda aquella presión asistencial que no podía asumirse por la sanidad pública.

P.- Claro, porque si es cierto que un 30% de la población balear tiene un seguro privado, también lo es que mucho más de un 30% recibe, por ese motivo, atención en la sanidad privada.

R.- Exactamente.

P.- Más novedades del trabajo de la OMC.

R.- Es importante remarcar que se ha promovido la Fundación de Médicos Solidarios, algo muy importante. Es una plataforma de trabajo e información profesional para médicos y organizaciones en cooperación médico sanitaria. Con esto la OMC intenta de alguna manera dar información puntual a todos aquellos médicos y organizaciones sanitarias de las posibilidades de trabajar en los diferentes proyectos en el Tercer Mundo. Pueden informarse en www.fundacionrcoms.com

P.- Explíqueme la controversia que se produjo con el tema de las pensiones y el ejercicio privado.

R.- Estamos orgullosos de haber sido la primera corporación profesional que se pronunció sobre la medida que impedía la pensión y el ejercicio privado. Esta cuestión supuso durante el pasado mes de mayo una alarma muy importante. Una alarma que no estuvo tan solo vehiculizada por la OMC, aunque fuimos los primeros, que hizo que se promoviera una adaptación de la ley que permitió que cualquier médico que deje de trabajar en la pública por razón de edad, pueda trabajar en la privada sin perder este derecho a la pensión.

P.- Desarrollan un programa de ayuda a familiares.

R.- Otro tema muy importante que se promueve desde la OMC y los colegios es la ayuda de la Fundación Patronato de Huérfanos y Protección Social de los Médicos para todos aquellos huérfanos, viudas y médicos inválidos que lo precisen. Es un motivo más para la colegiación. Aquí en Baleares hay más de 40 huérfanos que reciben asignaciones mensuales, al igual que más de 10 viudas y más de 10 médicos inválidos y un buen número de becas de estudio. Son funciones fundamentales de los colegios de médicos que tal vez muchos profesionales que pagan las cuotas desconocen.

P.- Y sin olvidar el Paime…

R.- Sí, el Programa de Ayuda Integral al Médico Enfermo, el Paime, en el cual todos aquellos médicos que en un momento determinado precisen ayuda al presentar patología de tipo psicológico o drogadicciones reciben ayuda eficaz y discreta. Este programa nació en Barcelona hace 15 años. Se entendía que aquel médico que pudiera presentar tra0stornos psicológicos o de tipo psiquiátrico, podía ser estigmatizado si tenía que ir a una consulta pública o privada para un diagnóstico o un tratamiento. El Paime consigue que se respete totalmente la discreción con respecto al médico, se haga un diagnóstico y un tratamiento de una manera absolutamente confidencial y con altísimos niveles de recuperación y el regreso del médico a su trabajo habitual.

P.- ¿Supone mucho gasto este proceso?

R.- Esto, que supondría un gasto a la Seguridad Social evidentemente se evita con este programa, pero lógicamente entendemos que la Administración tiene que ser solidaria. El ahorro se revierte sobre el propio médico, una vez que esta administración del programa la lleva el propio Colegio de Médicos. Desde siempre se ha producido un apoyo institucional en base a unos pactos preestablecidos. Existe el compromiso por parte de esta nueva administración autonómica de apoyar al nuevo programa Paime para los próximos años.

P.- ¿Y cómo se ve desde el Colegio de Médicos de las Islas Baleares la evolución de la crisis económica?

R.- Desde la perspectiva de la vocación de servicio que tenemos los médicos. Evidentemente tenemos una corresponsabilidad social compartida con el buen gobierno de las instituciones sanitarias. Y tenemos muy claro que hay que racionalizar las prestaciones y los recursos en términos de coste-efectividad. Priorizar nuestras actuaciones sobre bases epidemiológicas y sociales. Para ello lo que exigimos es que el poder político responda a su obligación con la sociedad.

P.- ¿Y cuál considera que esta obligación?

R.- El poder político debe liderar un proyecto que sea dinámico y transformador que garantice la suficiencia, la sostenibilidad y la equidad de la sanidad pública, el establecimiento de un modelo de buen gobierno sanitario, la creación de un sistema de información sanitaria del SNS que permita con una única historia clínica que se puede acceder a la misma desde cualquier punto de España. También, la redefinición del modelo retributivo de los profesionales.

P.- Tras las elecciones del pasado 20-N y con los resultados de las elecciones autonómicas anteriores, el Consejo Interterritorial de Sanidad tiene prácticamente el mismo color político.

R.- Esto supondrá que el Consejo Interterritorial que antes era una jaula de grillos entre las comunidades que eran ‘del’ ministro y las que no eran ‘del’ ministro. Eran reuniones que no tenían ningún tipo de utilidad, solo para hacerse la foto con el ministro o sin el ministro. Esperamos que esta nueva situación sea un aldabonazo para las políticas consensuadas entre consejerías y Ministerio, en temas como prestaciones, calendarios vacunales… tenemos la esperanza de que el Gobierno y dentro del Consejo se establezcan políticas útiles. No como hasta ahora.

P.- Y no podemos despedirnos sin mencionar toda la controversia del copago…

R.- Nosotros lo tenemos muy claro. Estamos en contra del copago. Creemos que es o puede ser altamente lesivo para determinadas situaciones o sectores sociales. Sabemos que hay experiencias de copago a nivel de algunos puntos de Europa. Entendemos que en un momento determinado si se tuviese que hacer alguna introducción a este tema solo se podría hacer desde estudios previos muy bien hechos y sobre todo antes haber alcanzado un consenso político importante. Si no se ha logrado este consenso hasta ahora ha sido porque tal vez este tema se utiliza siempre como un arma arrojadiza. Decimos ‘no’ al copago, pero si en alguna ocasión una administración lo plantea, solo se podría hacer desde un consenso político y tras haber valorado las repercusiones sociales.

P.- ¿…y toda aquel tema de la inspección al servicio de Traumatología que usted dirige en el Hospital de Inca, cómo se siente, qué conclusiones ha extraído?

R.- Es un tema pasado. Ha quedado muy clara la absoluta falta de base de cualquier sospecha de irregularidad. Prefiero no remover más este tema. Se ha demostrado la honorabilidad absoluta del servicio y de los profesionales que me honro en dirigir y que durante cuatro años ha trabajado muy duramente para alcanzar su excelente nivel profesional, a la altura de cualquier hospital, como el resto de servicios del centro comarcal de Inca.

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