Salut i Força lleva sus más de tres décadas de comunicación sanitaria mostrando su apoyo total a la Reial Acadèmia de Medicina de les Illes Balears. Era la voluntad, el acertado criterio de Joan Calafat y la obligación de cualquier publicación científica y sanitaria, como es el hecho de apoyar la investigación de nuestras. Bien es cierto que, en todo este tiempo, nuestro querido fundador, fue más o menos valorado según los presidentes que lideraran la institución. Durante mucho tiempo, la publicación mantuvo un acuerdo similar al que mantiene con Grup Serra, mediante el cual, ambas entidades mostraron su reconocimiento y utilidad mútua y Salut i Força daba cobertura y espacio a las actividades científicas magníficas de la RAMIB. Antaño los presidentes de la RAMIB ponían en valor que Salut i Força fuera el único medio especializado de la sanidad y la ciencia balear. Con el paso de los años, por algunas diferencias personales, la relación se fue enfriando, especialmente cuando muchas voces amigas de académicos numerarios, iniciaron una corriente para reconocer la figura irrepetible de Joan Calafat como brillante comunicador, enfermero de profesión y formación, adalid de poner el foco mediático en todo lo que aconteciera en la RAMIB. Joan Calafat siempre estuvo presente en todas las sesiones inaugurales, cercano a los académicos (extraordinarios investigadores, doctores y estudiosos, muchas veces no reconocidos suficientemente por la población a pesar de su enorme talento), con algunos se llevó mejor y con otros no tanto, como la vida misma. Entre los académicos está la flor y la nata de nuestra comunidad científica, pero como es una elite limitada, es imposible que estén todos y seguro que hay muchísimos que lo merecerían, aunque no los nombraremos en el día de hoy. No sería justo. Sí nos emociona ver a Pere Riutord, Joan Benejam, Juana María Román, Sebastià Crespí, Rafael Morales, Jordi Reina, Antònia Barceló…solo por citar algunos nombres que siempre han tenido a bien colaborar, reconocer y valorar en su justa medida el esfuerzo generoso y altruista de Joan Calafat y de Salut i Força para con la RAMIB. Para acabar, agradecer a David Grau todas las facilidades y la profesionalidad, un oficial en mayúsculas. Nuestras últimas palabras, sirvan para engrandecer la figura de Joan Benejam, de los mejores urólogos de España, por su extraordinario discurso en la sesión inaugural. Muchas voces vieron en él más que nunca el futuro presidente de la RAMIB, fue algo comentado entre los lustrosos asientos de Can Campaner. Larga vida a la RAMIB. He dicho.











