EPOC: la muerte lenta (pero segura) del fumador


Se la llama Enfermedad Obstructiva Crónica (EPOC) e incluye dos entidades patológicas antes estudiadas por separado: la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. Los médicos han dado recientemente un paso más: muchos hablan ya de denominar a la EPOC, directamente “tabaquismo”.

Y es que el fumador que se salve del cáncer o de la enfermedad isquémica y llegue a persona madura lo más probable es que contraiga una EPOC. Es más, si el fumador padece un cáncer de larga duración y un problema cardíaco, también es probable que lo compagine con un EPOC.

O como dicen muchos neumólogos, si no se fumara probablemente no habría ni cáncer de pulmón ni EPOC, a no ser en los países tercermundistas donde concina con combustibles fósiles, estando sometidas las personas a la inhalación de humos que generan también esa enfermedad obstructiva.

La principal herramienta de prevención de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es la lucha contra el tabaquismo.

De EPOC, además, se puede morir. Y morir tras años de vida de baja calidad, ya que la inflamación en los pulmones reduce la capacidad de respirar y por ello de moverse.

DIA MUNDIAL DE LA EPOC

El pasado 15 de noviembre se celebró el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Esta afección se caracteriza por la disminución progresiva de la capacidad pulmonar a causa de la obstrucción de los bronquios y la destrucción de los pulmones con graves consecuencias.

Muchos enfermos acaban en silla de ruedas arrastrando una botella de oxígeno. La EPOC, además, no se cura. Puede controlarse y evitarse o ralentizarse su progresión. Puede que el paciente no fallezca por esa causa, pero siempre deberá controlarse. Y, por supuesto, no volver a fumar.

La EPOC es aún una gran desconocida para la población general, a pesar de ser una de las causas principales de ingresos hospitalarios (por agravamiento) especialmente en los meses de invierno (por complicación con gripes y similares), y una causa importante de muerte.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que será la cuarta causa de muerte en 2030. La enfermedad común que se caracteriza por la disminución progresiva de la capacidad pulmonar a causa de la obstrucción de los bronquios y la destrucción de los pulmones por efecto del tabaco.


MUCHOS ENFERMOS

Se calcula que afecta al 10% de la población mayor de 40 años, y el coste anual imputable es de unos 7.700 millones de euros, 6.500 de los cuales son debidos a ingresos hospitalarios.

En Baleares, esta patología representa aproximadamente 2.000 ingresos hospitalarios al año.

Desgraciadamente, más del 70% de las personas que sufren la enfermedad no están diagnosticadas. Generalmente la EPOC es una enfermedad que se diagnostica tarde, en la quinta o la sexta década de la vida, cuando aparecen los síntomas de sensación de falta de aire al caminar, tos y moco.

O bien a raíz de un cuadro catarral que acaba afectando a la respiración. La espirometría —mide el flujo del aire inspirado y espirado— es esencial para hacer el diagnóstico y el seguimiento de la enfermedad.

Antes el paciente probablemente se “adaptó” y fue autorreduciendo su movilidad. Todo paciente fumador mayor de 35 años y con los síntomas mencionados tendría que hacerse una espirometía, prueba que está disponible en todos los centros de salud de las Islas Baleares y que no reviste ninguna molestia, solo soplar en un aparato a indicación del médico.

DEJAR DE FUMAR Y PUNTO

Cuando –fundamentalmente gracias a la espirometría –se ha establecido el diagnóstico de EPOC es imprescindible dejar de fumar, hacer ejercicio físico de forma moderada (a veces rehabilitación respiratoria) y un tratamiento por vía inhalada con broncodilatadores y antiinflamatorios.

En algunos casos avanzados es posible que el paciente tenga que someterse a inhalaciones oxígeno. En los casos más graves puede llegar a plantearse el trasplante de los pulmones, aunque para una operación quirúrgicamente tan agresiva se han de realizar análisis y cribados muy detallados.

Vista la fuerte carga sociosanitaria y económica de esta patología, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad elaboró una estrategia de ámbito estatal para delimitar los aspectos de obligado cumplimiento en todas las comunidades autónomas en el ámbito de la EPOC.

Estos aspectos abarcan el campo de la detección, la prevención, el tratamiento, la formación y la investigación. El Servicio de Salud de las Islas Baleares ha sido pionera, junto con la Comunidad Valenciana, en la elaboración de un plan autonómico específico para esta enfermedad.


LA ESPIROMETRÍA

Aquí destacan iniciativas como el acceso a los métodos diagnósticos en todos los centros de atención primaria con la espirometría, programas de atención a pacientes más vulnerables, de rehabilitación para pacientes seleccionados y grupos de investigación en el campo de la EPOC.

El Servicio de Neumología del Hospital Son Espases dispone de uno de los equipo multidisciplinarios para el diagnóstico y el tratamiento de la EPOC más reconocidos de todo el estado, con herramientas que permiten abordar y atender mejor a los pacientes de esta afección.

En concreto se mejora la atención de los pacientes ambulatorios más vulnerables (con la Unidad de EPOC Frágil) y aplican técnicas complejas con una monitorización esmerada en las hospitalizaciones (ventilación mecánica no invasiva en una unidad de cuidados respiratorios intermedios).

Una de las grandes áreas de investigación del Servicio de Neumología se desarrolla en la EPOC: sus investigadores forman parte del Instituto de Investigación Sanitaria de las Islas Baleares (IdISBa) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES).

INVESTIGACIÓN

La EPOC es una enfermedad que, por su impacto en salud y en costes, es objeto de importantes programas de investigación.

La triple terapia fija extrafina para pacientes con EPOC ha sido uno de los temas destacados en el XXXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna.

Bajo el título, “La triple terapia: Un cambio de paradigma en el control de los pacientes con EPOC”, expertos han expuesto las nuevas evidencias de la triple terapia en el tratamiento de la EPOC y han analizado el traslado de estas evidencias desde los estudios a la práctica clínica habitual.

La triple terapia fija extrafina está compuesta –explican los expertos en esta materia – por corticosteroide inhalado, un agonista ß2 de acción prolongada, y un antagonista muscarínico de acción prolongada cuya administración es a través de pMDI (inhalador de dosis medida presurizada).

La mera combinación de los tres fármacos en un único dispositivo “simplifica considerablemente el tratamiento de los pacientes con EPOC y, por lo tanto, mejora la adhesión terapéutica”, señala el Dr. Jesús Recio, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Vall d’Hebrón.

DIVERSOS ESTUDIOS

“Los estudios TRILOGY y TRINITY demuestran que la triple combinación con partículas extrafinas y en un solo dispositivo reduce las exacerbaciones y mejora la calidad de vida de los pacientes con una seguridad similar a la de sus comparadores”, indica el Dr. Jesús Díez Manglano.

Este experto es médico del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). Las exacerbaciones o agudizaciones son una de las principales causas de hospitalización por EPOC y la baja adhesión terapéutica es uno de los principales caballos de batalla.

En España, más del 60% de los pacientes adultos con asma o EPOC no sigue correctamente su tratamiento con inhaladores.

Combatir la baja adhesión terapéutica equivale a un mejor control y manejo de la enfermedad, reduciendo la asistencia médica y mejorando la calidad de vida.

“Las guías de práctica clínica recogen el uso de la triple terapia de forma general en pacientes que no se controlan con monoterapia o doble terapia”, dice el Dr Díaz, quien añade la necesidad de observar lo que sucederá cuando se haga la próxima revisión de las guías.

TERAPIAS INTENSAS

“En aquellos pacientes que tienen mucha sintomatología y que tienen dificultades diarias debido al grado de severidad de la EPOC ya se va a recomendar directamente una doble terapia y, si no es suficiente, una triple”, explica el Dr. Díez, presente en este encuentro de expertos.

La incorporación de la triple terapia en la práctica clínica habitual beneficiará especialmente a “los pacientes con EPOC que tienen necesidades terapéuticas no resueltas”. Además, “la EPOC es una enfermedad que empeora a lo largo del tiempo y se necesita más terapia”.

“Esto requiere que los pacientes sean tratados con varios fármacos que, hasta la fecha, tienen que ser administrados a través de dos o incluso tres inhaladores”, añade el especialista, en alusión a un proceso en el que además la adherencia será compleja.

Dejar de fumar de inmediato, acudir al médico aún sin síntomas –y más si se tienen, aunque no se sospeche que se trate de la EPOC –y cumplir con los tratamientos y estilos de vida impuestos son los requisitos que todo fumador debe cumplir para alargar su vida.

Jaume Orfila
Asesor Científico
de Salut i Força

Convivir con la falta de oxígeno por decisión personal

Afecta sobre todo a personas que se han consorciado con el tabaco. Las más de 5.000 sustancias que acompañan al humo del pitillo, en el dinámico camino hacia los espacios de intercambio alveolar, irritan con intensidad a la rosada, húmeda, glamurosa y brillante mucosa respiratoria. Ponen en marcha sofisticados mecanismos tendentes a expulsarlas. Su objetivo es mantener intactas las propiedades de limpieza -“toilette “- bronquial y aumentar los efectivos de defensa ante las infecciones.

Aquí se inicia el proceso que caracteriza al EPOC simple. Tos, expectoración y progresivamente, dificultad para respirar. Se inicia un mecanismo para cerrar el bronquio con ánimo de protegerlo del humo; la bronquitis ya es obstructiva. Ambos muestran tendencia hacia la cronificación.

Pero no se paran aquí. Rompen los tabiques interalveolares disminuyendo la superficie de intercambio efectivo; con el aumento del espacio muerto, afuncional, se instala el enfisema pulmonar.

Las múltiples infecciones repetidas que van sufriendo generan cicatrices y bolsas llenas de moco. El sobrecrecimiento bacteriano está asegurado. Las bronquiectasias han venido para quedarse.

La enfermedad ya está plenamente desarrollada (inflamación, obstrucción y sobreinfección). Resta su progreso, hasta la dramática e irreversible asfixia por falta de oxígeno; llega la narcosis por incapacidad de eliminar el CO2.

En todo este camino, malignizan las células contaminadas por la polución y van lesionando el arbol arterial, a nivel coronario y de las piernas. Recuperar los buenos hábitos puede mejorar el pronóstico. Sigue siendo una opción personal, pero de sentido contrario.

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  1. CARLOS RAUL | Responder
  2. Ray | Responder

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