El Dr Mesones, jefe de Psiquiatría de Torrevieja y de Vinalopó, imparte esta tarde una conferencia en Palma: “Escuchando a la persona con conducta suicida se puede lograr que sus planes se desvirtúen”

Juan Riera Roca /
Los pasados días 6 y 7 de septiembre la Sociedad Española de Suicidología, de la cual es vicepresidente el doctor Jesús Enrique Mesones Peral, organizó el II Congreso de la Sociedad Española de Suicidología en Elche (Alicante). Hoy lunes 10 de septiembre, Día Mundial de Prevención del Suicidio, a las seis de la tarde y en un acto abierto al público el especialista pronunciará la conferencia “El suicidio: un problema invisible”. Será en Can Campaner, en Palma.

Este prestigioso especialista resumió en declaraciones en primicia para Salut i Força algunas de las nociones que considera necesario divulgar para ayudar a las personas con conducta suicida tanto desde el ámbito sanitario, como desde su propio entorno, dejando claro que no se trata de un problema que se genere de forma sorpresiva y que siempre es posible tratarlo y hacer cambiar de planes al afectado:

“La conducta suicida se puede prevenir, pero para ello hay que tener claros una serie de conceptos y acabar con una serie de falsas creencias. El día 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, dado que éste se trata de un gran problema mundial de salud pública: cada 40 segundos se suicida una persona, 800.000 al año en todo el mundo, 4.000 al año, 10 cada día en España”, dice el especialista.

Y destaca: “Nadie que sea feliz se suicida. El que se suicida o se plantea hacerlo es porque sufre mucho y quiere dejar de sufrir. Por ello hay que detectar esas ideas, que además nunca se presentan de un día para otro y siempre van dando signos de alarma. Todas las personas que se suicidan han ido al médico al menos una vez ese mismo año y hasta un 18%, según algunos estudios, han ido al médico el mismo día en que se suicidan. Hay que preguntar cómo estás, hay que hablar.”

“Los avisos del suicidio están ahí delante”. Ésta es una idea fundamental que el especialista sostiene que hay que tener en cuenta y hay que saber aprovechar: “Hay que preguntar, hablar, dejar que se desahogue, porque otra de las falsas creencias que hay que desterrar es que preguntar sobre el suicidio ni desencadena la idea de suicidarse ni la provoca. Por eso es necesario hablar. Muchas veces tenemos al suicida delante ─especialmente los profesionales sanitarios─ aunque también en el ámbito de la familia, de nuestros allegados.”

“Hay que tener en cuenta ─recomienda el doctor Mesones─ que la persona que está en esa situación tiene ante el suicidio una decisión ambivalente, no tiene una decisión clara tomada. Quiere dejar de sufrir, pero el suicidio es una decisión definitiva ante un problema temporal, de modo que escuchando a esa persona, dejándola hablar, se puede conseguir que esa ambivalencia se decante hacia la decisión de no suicidarse y pueda luego recibir ayuda.”

Y es que, según la opinión del experto, “el que habla del tema, el que lo explica y se desahoga, no está en el último momento donde ya no hay retorno. Es posible hablarle y reconducirle a un psicólogo o a una consulta de salud mental. Si la persona lo tiene planeado y, por ejemplo, te enseña ya una nota de suicidio que tiene escrita, hay que escucharlo, hay que ganar tiempo para que lleguen los servicios de ayuda. Pero si habla es que aún no va a hacerlo.”

En cualquier caso, “la situación previa a un suicidio inminente es una urgencia médica, como puede serlo un infarto de miocardio, por lo cual hay que actuar del mismo modo pidiendo ayuda, pero se puede hablar teniendo en cuenta que la persona con esa conducta está viviendo una situación ambivalente y puede cambiar de opinión, ya que esa ambivalencia puede hacer que si habla, si es escuchada, su plan acabe por desvirtuarse y vuelva a un estado normal.”

El suicidio es consecuencia ─añade este especialista─ en un 50% de los casos de padecer una depresión. En el resto de los casos puede ser causado por otras enfermedades mentales como la adicción a las drogas, al alcohol, trastornos de personalidad, brotes psicóticos… en un 10 o 20% de casos no hay una enfermedad mental subyacente sino un caso de gran infelicidad, pero es un problema temporal al que se quiere dar una solución definitiva.

El doctor Dr. Jesús Enrique Mesones Peral es jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Torrevieja y del Hospital Universitario de Vinalopó (Alicante), doctor en Medicina por la Universidad de Murcia, especialista en Neurofisiología Clínica, especialista en Psiquiatría, máster en Gestión Clínica y Sanitaria en Salud Mental y en Conducta Suicida (ambos por la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla).

Es profesor de Psicología Médica y Psiquiatría del Grado en Medicina de la Universidad Católica de Murcia (UCAM) y es vicepresidente de la Sociedad española de Suicidología que desde 2015 agrupa los intereses y esfuerzos de los profesionales que, de un modo u otro, se dedican en España al estudio y prevención de la conducta suicida, proporcionando conocimientos y herramientas para abordarla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Por favor, ayúdanos a promocionar la salud.

Al hacer clic en cualquiera de estos botones nos ayudas promocionar la salud.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar