“Si con los recursos actuales hemos situado a la sanidad balear casi en la media de la financiación por habitante, imagínese lo que haríamos con una mejor equiparación”

MANUEL PALOMINO, SECRETARIO GENERAL DEL SERVEI DE SALUT DE LES ILLES BALEARS

Manuel Palomino Chacón ha sido cocinero antes que fraile. El actual secretario general del Ib Salut inició su andadura profesional en la sanidad balear hace 26 años trabajando como celador en el centro de Escola Graduada. Ahora tiene bajo su responsabilidad la gestión de los presupuestos, servicios y equipamientos de la empresa pública más importante de la Comunidad Autónoma

P.- Usted ha sido testigo de excepción de la evolución de la sanidad balear a lo largo de más de dos décadas y media. ¿Qué valoración hace?

R.- Una valoración muy positiva. No tiene nada que ver la calidad de la atención médica que se prestaba entonces con la que existe ahora, ya que se ha mejorado en todos los niveles, más allá de las carencias que aun puedan persistir y que lógicamente deben corregirse.

P.- ¿Qué recuerda de sus inicios?

R.- Pues, por ejemplo, tengo muy presente mi primer día de trabajo en Escola Graduada. Fue en la nochebuena de 1991, nada menos, una jornada muy especial que en mi caso lo fue por partida doble. Posteriormente, me integré en la escala administrativa y de ahí ascendí a técnico de grado medio. Más adelante, ejercí diversas responsabilidades, especialmente en el antiguo hospital Son Dureta, donde me hice cargo del departamento de Inversiones y Contratación Administrativa y, después, del área de Compras y Suministros, antes de ser designado primero subdirector y, luego, director de Gestión.

P.-En el Servei de Salut, además del cargo que ejerce desde 2015 como secretario general, ha desempeñado anteriormente otros cargos de relevancia…

R.- En efecto, entre ellos el de director de Compras y Servicios y, entre 2009 y 2011, el de director de Gestión, departamento en el que dos años antes había realizado las funciones de subdirección. Al mismo tiempo, me siento particularmente orgulloso de haber formado parte del equipo que diseñó la puesta en marcha de la Fundació Hospital de Manacor. Igualmente, de los 26 años de dedicación profesional en el sistema de salud, tres se han desarrollado en el sector privado, concretamente como director del departamento de Admisión y Facturación de la Clínica Palmaplanas y gerente del Grupo Oftalmedic.

P.- Hablemos de equipamientos, si le parece. ¿Qué proyectos mantiene ahora mismo activados el Ib Salut en este ámbito?

R.- Básicamente, las actuaciones que llevamos a cabo se diversifican en dos grandes módulos: el plan de infraestructuras y el plan tecnológico. En relación al primero, cabe destacar que se trata de ejecuciones que necesariamente van más allá de una legislatura. Es el caso del plan director del Hospital de Manacor, por ejemplo, donde ya se está trabajando en la remodelación del área de Urgencias. En este mismo servicio, ya están aprobados también los proyectos de Son Espases y del Hospital de Inca, además de Son Llàtzer, donde se ha procedido, paralelamente, a la licitación de la hospedería y, por otra parte, del quirófano de Oftalmología.

P.- Dentro de este mismo plan de infraestructuras, se ha apostado claramente por la remodelación del Hospital General de Palma…

R.- Así es, incluyendo una reforma en profundidad de sus equipamientos para hacerlos más modernos y funcionales que implica, sin ir más lejos, la actualización integral de las plantas B y C de Convalecencia y del área de Radiología. El plan no pierde de vista tampoco una de las grandes asignaturas pendientes de la sanidad balear, como es la salud mental. El Hospital Psiquiátrico de Palma ya ha sido objeto de una puesta al día de emergencia, por así decirlo, que ha incluido las reformas más urgentes, pero, sin duda, la actuación más relevante es la ejecución del plan director, actualmente ya en fase de preparación.

P.- ¿Qué efectos tendrá el desarrollo de este plan de infraestructuras en Atención Primaria?

R.- En este punto se está siendo especialmente ambicioso, porque estamos hablando de una actuación que no dejará de lado ni un solo equipamiento del primer nivel asistencial. En algunos casos se ha optado por la construcción de un nuevo centro de salud, como ocurre, concretamente, en Pollença, Sant Joan, Montuïri, Artà, Santa Margalida, y, en Palma, Bons Aires, que supondrá el cierre del actual equipamiento de s’Escorxador y que acogerá temporalmente a los usuarios del centro de Camp Rodó mientras dure la reforma del mismo. Igualmente destacable es la habilitación de una nueva planta en el centro de salud de Santa Ponça y la ampliación de los de Calonge, Cala Rajada y Sant Llorenç. En Menorca, se llevará adelante la construcción de las dependencias de Es Banyer, en Alaior, y en el caso de Eivissa se ha optado por la recuperación del centro de salud de Can Misses. Otra cuestión que me gustaría resaltar es que en todos estos proyectos, tanto los de nueva construcción como los de reforma integral, se aplicarán las directrices de las actuales normativas sobre accesibilidad, aspecto en el que hemos recabado la colaboración de los colectivos de personas con movilidad reducida, que son, en definitiva, quienes mejor conocen las necesidades que existen a este respecto, tanto para los nuevos centros como para la revisión de los antiguos.

P.- Ya que habla de inversiones, abordemos seguidamente el capítulo presupuestario. La partida destinada por el Govern al Ib Salut ha crecido un 8,2% en los últimos años…

R.- En concreto, contábamos en 2015 con un presupuesto global de 1.401 millones, y en 2018 la asignación se ha incrementado hasta los 1.556 millones, con un aumento, por tanto, de unos 155 millones. Y he de decir que el rigor en la ejecución de las previsiones de gasto está siendo total y absoluto en todos los ámbitos, con la única excepción de las áreas de farmacia hospitalaria y farmacia ambulatoria, donde resulta imposible, al inicio del año, calcular con escrupulosa exactitud a cuánto se elevará el montante cuando finalice el ejercicio. Afortunadamente, la Conselleria d’Hisenda del Govern comprende perfectamente esta situación y nos concede el margen que precisamos. En otros capítulos, sin embargo, el ajuste no admite fisuras. Así sucede, por ejemplo, en el capítulo de Personal, que ha registrado un incremento de 14,4% destinado, prioritariamente, a la recuperación de derechos como la carrera profesional y al incremento de las plantillas, que constituye un requisito indesligable para mejorar la calidad de los servicios sanitarios.

P.- Igualmente, se ha avanzado de forma notable en la mejora de los registros sobre pagos a proveedores…

R.- En este punto nos sentimos especialmente orgullosos del trabajo llevado a cabo, que ha proporcionado unos resultados excelentes gracias a la creación de un departamento de seguimiento de los pagos y la coordinación con la Conselleria d’Hisenda. Ha sido un acierto total. Tenga en cuenta que si en 2015 el promedio de liquidación de las facturas que los proveedores presentan a cobro ante el Ib Salut era de 89,78 días, en 2017 pasó a 23,96. Lógicamente se trata de promedios, pero la diferencia es más que sustancial, y ello no redunda tan solo en beneficio de los proveedores, sino de las arcas públicas en general. Le daré un dato al respecto: con este nuevo sistema, el Ib Salut se ahorra nada menos que quince millones de euros en pagos de intereses de demora.

P.- Ya que hacemos referencia a los números, no podemos dejar de lado la situación de infrafinanciación en que se halla Balears, y que en tan gran medida afecta a la sostenibilidad de sus servicios públicos. ¿En qué medida tiene eso consecuencias en la calidad de las prestaciones de salud?

R.- El Govern ha realizado un enorme esfuerzo por paliar esta situación. Cuando empezó la actual legislatura, Balears se hallaba en el furgón de cola en las estadísticas sobre financiación sanitaria. Hoy, seguimos por debajo de la media, pero por muy poca diferencia, y, por supuesto, hemos abandonado los últimos lugares del ránking a nivel estatal. Tenga en cuenta que la CAIB destina entre el 38 y el 40% de su presupuesto global a la sanidad. Eso nunca había ocurrido antes, y ha permitido que la inversión por habitante en el ámbito asistencial se acerque ya a los 1.600 euros. Antes, la ratio era de 1.200. Y todo ello, como usted dice, en medio de una situación claramente desfavorable en materia de financiación por parte del Estado. Si aun padeciendo esta grave carencia hemos sido capaces, desde la administración autonómica, de elevar la inversión sanitaria a los niveles actuales, imagínese lo que podríamos tener al alcance si dispusiéramos de más recursos.

P.- Desde el Ib Salut se creó en su momento la central de compras para aglutinar las adquisiciones de todos los hospitales públicos. ¿Qué resultados está proporcionando?

R.- Excelentes. Sin ir más lejos, actualmente tenemos licitados, a través de la central de compras, contratos por valor de 427 millones de euros. En este sentido, las cifras han ido mejorando progresivamente, ya que en 2015 el ahorro alcanzó los ocho millones. Es un sistema muy beneficioso para optimizar recursos sin menoscabar en ningún momento los parámetros de calidad asistencial que han de acompañar las prestaciones sanitarias.

P.- Otro capítulo en el que se aprecia una considerable mejora es el referente a la facturación de servicios públicos a terceros…

R.- Uno de los aspectos que más nos sorprendieron cuando revisamos la situación de las cuentas del Ib Salut al principio de la legislatura fue que Balears se situaba por detrás de territorios como la Comunitat Valenciana o Canarias en volumen de facturación a terceros. Teniendo en cuenta la importancia del sector turístico en nuestro archipiélago vimos claramente que algo se estaba haciendo mal. Hoy en día, gracias a la actividad que hemos desplegado en este ámbito, las cifras han mejorado notablemente. De los 34 millones que se facturaron por este concepto en 2015, pasaremos en 2018, si las estimaciones se cumplen, a superar los cincuenta millones. Varios han sido los factores que han contribuido a esta mejora, desde el ajuste de los precios a los costes reales del servicio hasta poner fin al modelo de externalización que imperaba anteriormente. Ahora son trabajadores públicos especializados quienes se encargan de valorar este tipo de transacciones.

P.- No podemos concluir esta entrevista sin referirnos a uno de los grandes logros de la legislatura actual, como es el cambio de modelo del transporte sanitario…

R.- En este servicio hemos optado claramente por la internalización del transporte sanitario urgente por vía terrestre mediante la creación de una nueva empresa pública, GSAIB, que a partir del primer día de abril pasará a centralizar esta modalidad. El objetivo prioritario consistirá en dotar de estabilidad a este importante sector del sistema de salud, acabando con la situación de conflictividad que, por desgracia, ha caracterizado etapas anteriores, y ello solo podía lograrse si el Ib Salut asumía la gestión de la prestación. Esta es la piedra angular del proceso de modernización del 061 que estamos llevando a cabo, y que engloba también la renovación a gran escala de la flota de ambulancias a través de la adquisición de sesenta nuevas unidades, equipadas todas ellas con los dispositivos de atención médica más modernos y actualizados.

P.- ¿En qué situación quedan, tras la creación de GSAIB, los trabajadores que han venido desempeñando su labor en el sector privado?

R.- Desde el Ib Salut estamos negociando su incorporación a la nueva empresa pública de los 300 profesionales que ejercen su labor en este ámbito, a quienes se les ha ofrecido respetar escrupulosamente sus actuales condiciones laborales y económicas como trabajadores laborales. Estas operaciones son complejas, pero, en líneas generales, hemos obtenido una respuesta positiva por parte de los trabajadores. El transporte sanitario de Balears ha sido, históricamente, un sector conflictivo, como ya he dicho antes, y el actual Govern se ha esmerado en poner punto y final a esta coyuntura. Hace dos años, el acuerdo al que se llegó con las empresas privadas del sector permitió acabar con la tristemente conocida como ‘guerra de las ambulancias’, y es en ese camino de estabilidad y de búsqueda de la calidad del servicio en el que debemos perseverar.

P.- También con la empresa concesionaria del Hospital Son Espases ha mantenido el Ib Salut su particular ‘guerra’, por utilizar este mismo término. ¿Cómo son las relaciones ahora?

R.- Mucho mejores que tiempo atrás. La concesionaria ha sabido tomar nota de las deficiencias que profesionales y usuarios venían denunciando y se ha esforzado en paliar determinadas carencias o disfunciones. Creo que han escogido la opción más plausible, y hay que resaltarlo como se merece. Por otra parte, el Ib Salut ha hecho llegar una oferta de reubicación a 140 trabajadores adscritos actualmente a la empresa concesionaria y que son personal estatutario. Estamos hablando de profesionales que desarrollan su actividad en sectores como mantenimiento, lavandería o cocina, por poner algunos ejemplos.

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