“El 30% del gasto sanitario se dedica a pagar cosas que no se deberían aplicar”

En el terreno de la investigación sobre dolencias de la espalda la Fundación Kovacs aglutina, según un estudio independiente publicado en la revista Medicina Clínica más del 90% de la actividad investigadora que se hace en España en el campo de las dolencias del cuello y de la espalda. Esta cifra sitúa a la entidad presidida por el doctor Francisco Manuel Kovacs en el primer lugar de todas las organizaciones dedicadas a la investigación radicadas en los territorios de habla hispana. Si nos referimos al ámbito asistencial la Fundación Kovacs ha atendido a 175.000 pacientes afectados en Baleares, con unos parámetros de eficacia terapéutica y eficiencia económicas reconocidos por la Conselleria de Salud y Consumo, desde cuyos servicios asistenciales se les derivado unos 15.000 usuarios. La Fundación desarrolla también campañas de prevención, especialmente entre los escolares y la creación de la Web de la Espalda, que acaba de superar los 50 millones de visitas de 201 países. Salut i Força en sus emisiones de IB3 Televisión del 14 y el 16 de agosto dedicó dos programas a la figura y opiniones del doctor Kovacs. Éste es un extracto.

P.- Doctor Kovacs, ¿cuál es el objetivo esencial de la Fundación Kovacs?

R.- Es una institución esencialmente investigadora y se dedica a ayudar al Sistema Nacional de Salud a Mejorar la efectividad de los tratamientos y la eficiencia de los servicios públicos. Nosotros, como entidad privada, no podemos decidir, pero sí aportar los elementos necesarios para que las autoridades sanitarias dispongan de mejores elementos para tomar sus decisiones.

P.- Por cierto, doctor Kovacs, ¿se siente usted profeta en su tierra?

R.- Cuando un médico tiene que ser profeta es que las cosas van mal. Lo que tiene que hacer un médico es generar la evidencia científica suficiente como para que las conclusiones que aporte sean fundamentadas. Y creo que en Baleares históricamente hemos tenido unas autoridades sanitarias bastante competentes. El coste medio que genera cada paciente balear es inferior al de otros lugares del país y sin embargo los resultados son iguales o mejores. Me alegro que dentro de esa eficiencia podamos contribuir a mejorar los resultados.

P.- ¿Qué tipo de investigación realiza la Fundación Kovacs?

R.- En esto creo que nuestro carácter mallorquín se nota; creo que a ningún mallorquín le gusta invertir dinero en cosas que no sean útiles. Por ello nos enfocamos en proyectos de investigación que en cualquier ámbito de dolencias de la espalda sean aplicables a corto o medio plazo. De tal manera que hacemos muy poca investigación básica; nos encargamos de demostrar si las tecnologías sirven o no sirven y recomendar de qué manera se deberían utilizar de forma que los dineros públicos sean cada vez más eficientes.

P.- Un estudio que antes aludía señala que donde las entidades públicas gastan en 75% de sus fondos en estudios improductivos, la productividad de la inversión de la Fundación en investigación está prácticamente en un 100%. ¿Cuál es el secreto?

R.- Primero merece la pena determinar cómo se mide eso. En el ámbito médico es tan útil un estudio que demuestre que un tratamiento funciona como uno que demuestre que no funciona. Lo que determina si una inversión es productiva o es que el estudio sea suficientemente riguroso para que sus resultados se puedan aplicar. Lo que determina la productividad es si un estudio termina siendo publicado en una revista científica o si es tan poco fiable que ninguna lo acepta. Nuestro secreto, por decirlo así, es que todo protocolo de investigación, desde que se define, pasa cinco mecanismos de control de calidad que garantizan el rigor en los métodos que se van a emplear.

P.- Ese estudio independiente es en ese sentido un gran aval para la Fundación Kovacs.

R.- Cuando ese estudio independiente apareció nuestra institución se dirigió a todas las entidades públicas que invierten recursos públicos en investigación sobre espalda para ofrecerles nuestros métodos de trabajo. La idea es que aquí no hay secretos, no se trata más que de aplicar bien el método científico.

P.- Por cierto, ¿cómo se financia y se controla la Fundación Kovacs?

R.- Básicamente tenemos dos fuentes de ingresos. Por una parte los miembros del Patronato de nuestra fundación –Cruz Roja, la ONCE, la Fundación Ramón Areces, el Govern balear, el Gobierno asturiano, etcétera –aportan cada año un patrimonio que en lugar de utilizar el sistema habitual de las fundaciones que es generar un patrimonio y vivir de los intereses, esas entidades conservan ese capital y nos dan anualmente sus intereses de tal manera que al finalizar cada año ese capítulo se ha agotado y tenemos que demostrar que los resultados son buenos y que merece la pena que el año siguiente vuelvan a apostar por nosotros. La segunda fuente de ingresos deriva de la aplicación de los resultados de la investigación ya hecha. Esos ingresos permiten financiar la investigación. Cuando la Fundación se constituyó hace más de 25 años obviamente el 100% de los ingresos proveían del Patronato, porque en aquella época no se había hecho aún la investigación. Hoy las aportaciones de los patronos representan el 4% de nuestro prepuesto y el 96% deriva de los resultados de la investigación ya realizada. De alguna manera son los resultados de la investigación ya publicada los que financian los resultados de la investigación que se está haciendo. La idea es que estas proporciones se mantengan, en la medida de lo posible queremos autofinanciarnos.

P.- ¿Han recibido muchas subvenciones?

R.- En su día recibimos algunas becas de investigación de entidades públicas, pero la verdad es que con el paso del tiempo ya no pedimos ninguna, porque no merece la pena. El porcentaje de acierto que tienen las entidades públicas al seleccionar los proyectos que financian es tan bajo que la financiación administrativa no merece la pena a efectos prácticos.

P.- ¿A qué se refiere cuando con frecuencia hablan del uso apropiado de los tratamientos de la espalda?

R.- Creo que la mayor parte de la población cree y está legitimada para creerlo, que cuando una tecnología sanitaria se aplica es porque está indicada en su caso y ha demostrado ser eficaz. Pero esto es un error. Los datos disponibles demuestran que de media el 30% del gasto sanitario se dedica a pagar cosas que no se deberían aplicar. Así nace el concepto de Uso Inadecuado de Tecnología Sanitaria. Alguien desarrolla una tecnología para venderla, pero otra cosa es que eso se aplique bien.

P.- ¿A qué se refiere?

R.- Uso inapropiado significa tres cosas. Aplicar tecnologías inútiles. No hay que gastar dinero en cosas que no sirven. En segundo lugar, aplicar tecnologías eficaces en casos que no están indicados. En esos casos concretos esas tecnologías también son inútiles. Y en tercer lugar significa no aplicar tecnologías eficaces o rentables que podrían sustituir a otras que son menos eficaces y rentables. Y desgraciadamente eso, que no debería existir, existe.

P.- ¿Por qué la Fundación Kovacs se ha especializado en las enfermedades de espalda?

R.- Definimos nuestro campo de especialización con tres parámetros. En primer lugar, entendimos que aunque todas las enfermedades son igualmente importantes desde el punto de vista médico, desde el punto de vista social son prioritarias aquellas que son más frecuentes. El segundo criterio fue el impacto económico para los recursos públicos. Las enfermedades de la espalda las padece hasta el 80% de la población en algún momento de su vida y son la principal causa de gasto público por conceptos asistenciales. Y en tercer lugar en aquel momento no había tratamientos satisfactorios para una serie de casos concretos. Entendimos que lo mejor a la hora de invertir recursos limitados en el ámbito médico era empezar por ese campo.

P.- ¿A qué es debido que el dolor de espalda sea tan frecuente?

R.- Mire, de 100 pacientes que van al médico de Atención Primaria porque les duele la espalda, en uno el dolor se debe a una enfermedad general que se manifiesta en la espalda, pero que no es de la espalda, tipo infecciones, tumores, aneurismas, etcétera. En cuatro de cada cien pacientes el dolor se debe a una alteración estructural, como una hernia discal. Y en el 95% el dolor se debe a lo que se denomina alteraciones inespecíficas, que normalmente consisten en que la musculatura no funciona bien. Y eso, desde el punto de vista epidemiológico general es porque la musculatura no está suficientemente desarrollada.

P.- ¿Ah, sí?

R.- Es que cuando el humano fue diseñado como humano teníamos que correr seis kilómetros diarios para comer o no ser comidos. Hoy en día es perfectamente posible vivir sin hacer ningún esfuerzo físico. El mando a distancia y el ascensor hacen todo por nosotros. Y sencillamente nuestra espalda necesita una musculatura potente y entrenada para funcionar normalmente, con lo cual tenemos que hacer ejercicio. De hecho, todos los estudios realizados demuestran que la principal medida de salud de la espalda, mucho más importante que la higiene postural es el ejercicio. No hay excusas para los vagos: cualquier ejercicio es mejor que ninguno.

P.- ¿Por qué hay tantos tratamientos para el dolor de espalda?

R.- Pues justamente porque el dolor de espalda es muy frecuente es comercialmente muy atractivo. Así como en el ámbito de las tecnologías farmacológicas, de los medicamentos, la ley obliga a que se haga un ensayo clínico que demuestre que funciona antes de venderlos, en el caso de las tecnologías no farmacológicas, a efectos prácticos es barra libre, solo la imaginación limita los beneficios. Vincular un producto con la espalda es un buen argumento mercadotécnico. Eso, como argumento de venta está bien, pero para la espalda en muchos casos es contraproducente. Se ha demostrado que muchos tratamientos, que a los médicos los engañaron diciendo que funcionaban, cuando se han evaluado ha resultado que eran inútiles o contraproducentes. De ahí que una de las tesis de nuestra Fundación es que a partir de ahora y especialmente en los casos en los que las tecnologías se pagan con recursos públicos se tenga que demostrar si sirven o no sirven antes de aplicarlas. Y que una vez que se apliquen se tengan que evaluar sus resultados constantemente.

Vea la entrevista completa en:

http://ib3tv.com/carta?id=c21a5f2e-8b2f-4cdb-a309-96d2576d2879
http://ib3tv.com/carta?id=46ece20f-f4c5-4e14-953c-516cdd1b2a8a

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