“No queremos llevarnos a Son Espases el dolor o el ruido, pero si la calidad y la seguridad”

La doctora Mónica Guillot es la responsable del traslado de pacientes de Son Dureta a Son Espases

La doctora Mónica Guillot es una especialista en Oncología sobre la que ha recaído la responsabilidad de trabajar en el control de la calidad asistencial del Hospital de Son Dureta, de un hospital que está a punto de trasladarse a esa nueva y mucho mejor ‘casa’ que se denomina Son Espases y que ha de comenzar a funcionar el 10 de octubre de 2010. Dentro de la calidad se pretenden cuidar algunos aspectos de forma concreta y específica como es la seguridad del paciente durante el proceso de traslado y dentro de esa seguridad, especial mención a los procesos de identificación.

P.- Como coordinadora de calidad cual es el enfoque que se le está dando a la consecución de este objetivo.

R.- En la búsqueda de la calidad trabajamos en red. Y les dejamos a los profesionales que se responsabilicen de la calidad. En estos momentos uno de los temas que estamos tratando es el traslado de los pacientes al nuevo Hospital de Son Espases y dentro de este traslado nos preocupa especialmente la seguridad de los pacientes que serán trasladados. Con los profesionales y especialmente con los de Enfermería estamos analizando cuáles son los mayores riesgos en este aspecto.

P.- ¿Y cuáles son los mayores riesgos?

R.- Estamos trabajando en el proyecto, pero uno de los mayores riesgos potenciales que hemos detectado es el traslado. Que no haya errores al trasladar a otro hospital a tanta gente. Una consultora nos está ayudando realizando un análisis externo y nosotros estamos trabajando en el estudio de pequeños grupos focalizados y con mayores riesgos en este sentido, como son los neonatos o las personas mayores. También los enfermos que están en la UCI.

P.- Los que no pueden hablar tienen más riesgo de no ser correctamente identificados…

R.- Efectivamente, se trata de que todos sean identificados correctamente, de que no haya errores con la dispensación de tratamientos, etcétera. Además de estudiar los grupos focalizados estamos formando a los profesionales, muchos de los cuales están realizando cursos de calidad, tanto los facultativos como los de Enfermería. En estos cursos se estudian aspectos específicos de la calidad y de la seguridad del paciente, como por ejemplo, cómo detectar lo que se denomina un ‘suceso centinela’ , es decir, errores que podrían haber ocurrido, de medicación, de identificación y que nos avisan de por donde hay que tener más cuidado.

P.- Imagino que en este proceso hay muchos factores implicados, tanto internos del hospital, como del paciente y externos.

R.- En calidad del la identificación en el proceso de traslado hay que tener en cuenta los aspectos que ya he mencionado, como la correcta identificación del paciente, del tratamiento, e implicar a los servicios de ambulancias que van a realizar el traslado, a las familias y al propio paciente.

P.- ¿Cómo se define la calidad asistencial?

R.- Definir la calidad asistencial es sencillo. En definitiva se trata de hacer bien tu trabajo. E implica la seguridad. Trabajamos también en la promoción de la que adquisición de certificados de calidad y acreditación de servicios. Este año lo han conseguido servicios como el Banco de Sangre o la Unidad de Transplante de Médula Ósea. Trabajamos también con comisiones clínicas que recogen las iniciativas que aportan los profesionales en materias de protocolos, de curas, de manejo de pacientes, de procesos de diagnóstico.

P.- Y la evaluación.

R.- También abarca la evaluación, en pro de la cual trabajamos en red. Como hospital queremos dar un marco más global, medir la satisfacción del usuario. En este aspecto somos una gran red con diferentes facetas.

P.- ¿Qué novedades permite esta evaluación, que mejores aporta?

R.- Pues por ejemplo nos propuesto ser un hospital sin dolor. Hemos implantado ya sistemas y los estamos evaluando. Otro objetivo era implantar un programa de ‘reverificación quirúrgica’.

P.- ¿Y eso qué es?

R.- Realizar en el momento de entrar en el quirófano un ‘checklist’ de una serie de ítems, como hacen los pilotos antes de despegar un avión, para comprobar que todo lo que ha de estar está y funciona adecuadamente. Se ha comprobado a través de estudios que ha realizado la Organización Mundial de la Salud que con programas de ‘reverificación quirúrgica’, comprobando aspectos que van desde si hay las reservas de sangre necesarias a la propia identificación del paciente, se reduce la mortalidad y la morbilidad quirúrgicas.

P.- ¿Y cómo va el proceso?

R.- Por ahora hemos analizado el porcentaje de cumplimiento, que es de un 80%. Implica un cambio de cultura de los profesionales, pero se trata de un proceso que solo dura 2 o 3 minutos y que ofrece buenos resultados. Los profesionales están encantados.

R.- ¿Es Son Dureta; será Son Espases un hospital sin dolor?

P.- Trabajar en este objetivo supone también un cambio en la cultura del paciente y del profesional, tener una sensibilización nueva y diferente. Hay que evaluar la presencia del dolor como se evalúa cualquier otro elemento, como por ejemplo, si el paciente tiene fiebre. Lo que se hace es protocolizar el control del dolor por procedimientos. Ahora lo estamos haciendo en lo que se refiere a los procedimientos quirúrgicos, aunque esperamos hacerlo extensivo a todos los ámbitos. Este objetivo lo está desarrollando la Clínica del Dolor.

P.- Trabajan, supongo en otros ámbitos.

R.- En general estamos trabajando en identificar esas pequeñas o no tan pequeñas cosas que no queremos llevarnos al nuevo hospital. No queremos llevarnos al nuevo hospital el dolor, el ruido del que se han quejado algunos pacientes en determinados momentos del día, hacer algunas mejoras en la identificación del profesional, en su vestimenta. Hay pacientes a los que determinada indumentaria, el uso de piercings, por ejemplo, les choca muchísimo. También estamos trabajando en la autoevaluación de la calidad, en saber si nos vamos a llevar la misma estructura de control de calidad y de seguridad o si vamos a cambiarla.

P.- Como oncóloga, ¿cómo ve el nuevo hospital, lo que ofrece?

R.- La idea del nuevo hospital es intentar trabajar con procesos transversales, con todos los profesionales implicados entorno al enfermo. Esto es algo que ya intentamos hacer aquí pero que choca con las limitaciones de espacio y con que es un hospital muy vertical. Se trata de que todos los profesionales, por poner el ejemplo de un enfermo de cáncer de pulmón, estén implicados y le sean cercanos, desde el oncólogo al especialista en cirugía torácica o al radioterapeuta, de modo que le puedan atender en conjunto. Aquí hay problemas. Por ejemplo, en el caso de una paciente de cáncer de mama, el Hospital Materno Infantil, donde se la ingresaría, está separado y lejano del hospital general. Mejorar todo esto es algo que podemos conseguir.

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