Con 1,4 millones de vacunas en Suecia, sólo ha habido 200 efectos adversos

La doctora Eugenia Carandell es la responsable de vacunación antigripal del Ib Salut. Tras coordinar la vacunación contra la gripe normal se acaba de iniciar la campaña contra la gripe A. Esta campaña se ha visto revestida de cierta polémica o leyenda negra. A través de Internet se ha difundido que la vacuna contra el nuevo virus tiene efectos muy peligrosos. Esta falsedad preocupa a los especialistas como la doctora Carandell, dado que podría poner en peligro la inmunización de los grupos de riesgo.

P.- ¿Vamos a morir todos de gripe A?

R.- No. De momento los datos de los que disponemos señalan que esta nueva gripe es bastante benigna, fruto de algunos grupos de riesgo, como las personas con insuficiencia respiratoria, afectados graves de insuficiencia respiratoria y otros.

P.- ¿Qué hace a algunas personas estar en estos grupos de riesgo?

R.- Hay grupos de personas que por diversas causas tienen las defensas bajas. Es el caso de personas que toman medicamentos a base de cortisona, diabéticos, pacientes de diferentes enfermedades crónicas. Luego están las personas que tienen dificultades respiratorias lo que facilita el agravamiento de las infecciones que bajan a los pulmones. Y luego están las embarazadas.

P.- ¿Por qué este colectivo –las embrazadas –en particular?

R.- Por diversas razones, como que a partir del tercer trimestre tienen una disminución de la capacidad ventilatoria, lo que puede facilitar complicaciones, caso de contraer la gripe. Luego están los factores hormonales e inmunológicos de las embarazadas, que las hacen más susceptibles.

P.-¿Nos hubiéramos enterado, el común de los mortales, de que hay una nueva gripe si no lo hubiera aireado la prensa?

R.- Probablemente no. Esta nueva gripe es prácticamente indistinguible de la otra. Probablemente se distingue que un porcentaje más alto de los casos hay síntomas gastrointestinales, aproximadamente en un 24%, que es algo más elevado que en la gripe estacional.

P.- Y supongo que como en el caso de la gripe normal es inútil tomar antibióticos.

R.- No hay que tomar antibióticos contra la gripe. Son inútiles contra los virus e incrementan la resistencia de las bacterias.

P.- ¿Qué tratamiento tiene la gripe A, solo esperar a que se pase?

R.- Lo que denominamos tratamiento sintomático. Hay que hidratarse bien, reposar y tomar medicamentos a base de paracetamol, que reducen el dolor y la fiebre. Luego están los antivirales como el Tamiflú, para determinados casos de riesgo o graves.

P.- ¿Para qué sirven exactamente estos antivirales, porqué no se habían dado antes contra la gripe?

R.- Son medicamentos nuevos que frenan la replicación viral. Si no se generaliza su uso es porque solo son capaces de disminuir la gripe en uno o dos días o en cuestión de horas, por lo que no compensa su uso general. Aún así, en casos más graves o en pacientes hospitalizados se utilizan porque es el único tratamiento disponible.

P.- ¿Va a haber más muertes con la gripe A que con la normal?

R.- El problema de las pandemias es que no se sabe cómo van a evolucionar. Puede haber un empeoramiento de la virulencia. La situación es de una preocupación razonable. Hay que vigilar la evolución del virus.

P.- Y ahora que ya ha aclarado que no es probable que vayamos a morir todos de la gripe A, le pregunto: ¿Vamos a morir todos por la vacuna contra la gripe A? Perdone que me lo tome a guasa pero es que se oye cada cosa por ahí…

R.- No. La vacuna no nos va a matar. Como médico que, al final, lo único que quiere es lo mejor para el paciente, estoy muy preocupada por las noticias que se están difundiendo. Hay datos no se corresponden con la realidad. En Suecia se comenzó la vacunación a mediados de octubre. Se han puesto ya 1,4 millones de dosis. Ha habido 200 casos de efectos secundarios desagradables, todos leves. Ese es el número de casos de molestias y alguna reacción alérgica leve.

P.- ¿Alergias?

R.- Sí, pero no por la vacuna en sí, sino porque estas vacunas se hacen con huevo y hay personas alérgicas al huevo. Se ha hablado de casos de muertes pero no hay en realidad ninguna asociación con la vacuna.

P.- ¿Se inoculan virus atenuados?

R.- No. En EEUU se utilizan virus atenuados en algunas vacunas, virus que han perdido virulencia, pero aquí se emplean virus inactivados, muertos.

P.- ¿Cómo se diseñan las vacunas?

R.- Cada seis meses se identifican en el hemisferio sur y en el norte los virus de cada temporada. De ese modo, la OMS determina dos veces al año cómo tiene que ser la vacuna contra la gripe, mediante redes centinela. Las variedades que se detectan en el sur son aquellas contra las que se protege al norte y viceversa, porque se sabe que los virus van teniendo una rotación planetaria.

P.- Y de ese modo se van diseñando las vacunas en cada momento…

R.- Cada año se diseñan las vacunas contra varios tipos de virus. Lo que ha sucedido es que por la aparición del nuevo virus de la gripe A no ha dado tiempo a incluirlo en la vacuna contra la gripe normal. Por eso es que este año, solo este año, hay que hacer dos vacunaciones.

P.- La verdad es que los epidemiólogos llevan años esperando una de esas pandemias cíclicas que se producen cada equis años.

R.- Pandemias se describen desde 1570. Ésta es la 32º. Cada 30 o 40 años aparece un nuevo virus y coge a la gente sin defensas. Es entonces cuando se produce una pandemia. Ha de producirse un virus nuevo y de alta capacidad de transmisión. Hace años apareció el virus de la gripe aviar, que era nuevo y muy maligno, pero afortunadamente su capacidad de transmisión fue muy limitada.

P.- ¿Cuáles son los datos de la campaña que acaba de comenzar?

R.- Queremos vacunar en las islas a 160.000 personas que están en esos grupos de riesgo. Una novedad es que en este caso las personas mayores no son grupo de riesgo, como ante la gripe normal, porque ya en 1957 circuló un virus muy parecido al de la gripe A y las personas que ya habían nacido entonces desarrollaron resistencias. Solo el 5% de los afectados por la gripe A es en estos momentos mayor de 65 años. Queremos también vacunar a 20.000 profesiones del sector sociosanitario, para que el sistema no se paralice si caen enfermos y luego aquellas personas que desarrollan profesiones de respuesta rápida, como bomberos o policías. Vacunamos desde el 16 de noviembre, pero no sabemos hasta cuando porque tal vez haya que revacunar algunos colectivos y porque estamos aprovechando para vacunar a quienes no lo hicieron en su momento contra la gripe normal.

P.- En ese miedo de algunas personas a la vacuna de la gripe A hay un poco de eso que se llama “teoría de la conspiración”. ¿No cree?

R.- Lo hay. Hay quien cree en la existencia de laboratorios farmacéuticos que quieren acabar con la Humanidad. A mí estas cosas me preocupan mucho. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que vacunando a las madres se ha demostrado que inmunizamos también a los fetos, mientas que si hubiera que vacunarlos una vez nacidos habría que esperar seis meses.

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