Antonia Martin: “Las enfermeras siempre hemos tomado decisiones sobre salud”

Antonia Martín es la
presidenta del Colegio
Oficial de Enfermería
de Baleares y
p rofesora de la Escuela
de Enfermería de la
UIB, además de
enfermera pediátrica.
Enemiga de los
estereotipos en torno a
esta profesión,
concienzuda y
apasionada, asegura
que con trabajo y
esfuerzo en esta
p rofesión se puede
conseguir todo lo que
se propongan los
p rofesionales. Como un
modelo de
p rescripción
autóctona, como el que
está a punto de nacer,
o que los masteres
nacidos de Escuela de
Enfermería estén
acercando al
doctorado a
especialistas
p rocedentes de otras
ramas. El 12 de mayo
celebran el Día de la
Enfermería.

P.- Noticia de estos días es sin
duda que se esté preparando
una legislación para regular la
prescripción de medicamentos
por parte de enfermeras.

R.- La prescripción implica valorar,
evaluar y tomar una decisión.
Y eso es algo que las enfermeras
hemos hecho desde siempre
en los cuidados de enfermería.
Un ejemplo. Si un paciente inmovilizado
tiene llagas o úlceras posicionales,
después de valorarlas
y evaluarlas las enfermeras toman
la decisión de prescribir un cambio
posicional, una hidratación…
esto es algo para lo que estábamos
y estamos capacitadas, pero faltaba
una legislación. Con la nueva
normativa podremos valorar, evaluar
y administrar algunos fármacos
y lo que se denomina dispositivos
sanitarios.

P.- ¿Qué va a cambiar?

R.- Pues la novedad será esa,
que se podrán prescribir algunos
fármacos y esos dispositivos sanitarios,
como es el caso de los pañales
para personas con problemas
de incontinencia, por poner
otro ejemplo, que ahora necesitan
de un visado médico. Con la nueva
legislación se podrá agilizar
mucho la prescripción y con ello
mejor mucho la salud de los pacientes.

P.- ¿Cómo se articulará esta
prescripción?

R.- En breve se aprobará una
normativa que ordena que en un
año se haya redactado un catálogo
de medicamentos que podremos
prescribir. Esto afectará a las
enfermeras, a las matronas y a los
podólogos. El tipo de fármaco
que irá en ese catálogo está aún
por definir. Cataluña ya ha elaborado
uno que como modelo nos
parece muy aceptable. Andalucía
ya tiene un proyecto de catálogo
de fármacos y productos sanitarios
que las enfermeras podrán
prescribir. Estos catálogos son
muy amplios y será necesario desarrollar
mucho trabajo. El día 12
de mayo, jornada mundial de la
Enfermería, el conseller de Salut,
Vicenç Thomàs y yo como presidenta
del Colegio, firmaremos un
acuerdo para poner en marcha el
proceso.

P.- ¿Y todo esto, cómo lo percibirá
el paciente?

R.- Pues uno de los tipos de fármacos
que podremos prescribir
será, con toda probabilidad, algún
tipo de analgésicos. Si nos encontramos
ante un paciente con un
dolor determinado, se le valorará
y administrará sin tener que esperar
a la valoración médica. Esto
agilizará mucho el servicio que tenemos
que dar a la población. Y
esto no se plantea para ir en contra
de ningún profesional. No habrá
conflicto. No habrá confrontación.
El nuevo proceso no ha de
generar suspicacias ni preocupar
a la población.

P.- ¿Ha generado suspicacias
la puesta en marcha de la prescripción
enfermera?


R.- En 2007, cuando se inició el
proceso, sí que las hubo. A día de
hoy ya está todo más maduro y el
proceso se ha entendido. No, creo
que ya no se general suspicacias ni
en los hospitales, ni en los centros
de atención primaria, ni en ningún
sitio. Hay que tener en cuenta,
como ya he dicho, que no van a entrar
todos los medicamentos, sino
un catálogo. Y se ha producido un
gran avance, el reconocimiento de
una prescripción autónoma, aunque
ya le he dicho que siempre hemos
prescrito, solo que ahora se
amplía esa capacidad.

P.- Póngame más ejemplos de
cómo van a cambiar las cosas
a mejor.

R.- En los pacientes domiciliarios
que sufren llagas, éstas se curan
mediante apósitos. Hasta hoy
la enfermera valoraba la úlcera y
elegía el apósito, pero necesitábamos
el visado del médico, para un
proceso a un paciente al que el
médico por lo general nunca veía.
Ahora podremos prescribir el
apósito sin más problemas. Bueno,
pues hay que tener en cuenta
que este tipo de visitas son las
que hacen con más frecuencia las
enfermeras de los centros de salud
a sus pacientes domiciliarios.

P.- ¿Qué pasará en los centros
de salud?

R.-Habrá más cambios, en los
centros de salud, en los PACs especialmente,
en atención urgente.
En el sistema sanitario de Cataluña
ya hay procesos que los controlan
las enfermeras. Se trata de
agilizar la atención sanitaria, actuando
siempre en el marco de
sus conocimientos.

P.- Recuerdo que hace un tiempo
las enfermeras luchaban
para que se les reconocieran
especialidades como la quirúrgica…


R.- Ya tenemos varias especialidades
reconocidas, aunque solo
se practican dos, la de matrona y
la de enfermera de salud mental.
En Baleares solo puede cursarse la
especialidad de matrona. Cuando
se forman especialistas se tienen
más conocimientos y hay que
adecuar puestos de trabajo y remuneraciones
adecuadas a esos
conocimientos.

P.- ¿A qué se refiere?


R.- A que el proceso es duro y los
puestos de trabajo han de ser adecuados. Hay que tener en cuenta
que para formar una enfermera especialista
se tiene que hacer como
el “MIR” de los médicos, aprobar
una oposición para hacer luego
dos años de formación en prácticas,
con un sueldo bajo, que además
es incompatible con otras actividades.
Entonces hay que crear
puestos de trabajo adecuados
con remuneraciones adecuadas.

P.- ¿Y sólo hay la posibilidad
de estudiar esas dos especialidades?

R.- El resto de las especialidades
están viendo como se dotan
sus planes de estudio. Se está trabajando
para poner en marcha
unidades docentes de gestión
mixta. Estamos luchando para
que haya una financiación adecuada
para las especialidades que
consideramos necesarias, como
enfermería pediátrica, comunitaria,
médico quirúrgica, etcétera.
Hace un tiempo el proceso estaba
en marcha, pero se cerró.

P.- ¿Qué pasó?

R.- Buena pregunta. Faltó visión.
Cambiaron normativas. No
se planificó lo que queríamos
para el sistema sanitario. Nunca
se debieron cerrar las especialidades.
Hubo años, por poner un
ejemplo de las consecuencias, que
faltaron muchas matronas.

P.- Hablando de docencia, se
acerca el curso 2009-2010 y
con ello la entrada en vigor del
modelo de Bolonia. ¿Cómo
afectará eso a los estudios de
Enfermería?


P.- Para empezar pasamos de 3
a 4 años. El último será un practicum,
un año de práctica clínica.
El nuevo modelo de enseñanza
universitaria es mucho más práctico,
habrá seminarios, talleres, se
abandona el modelo de la clase
magistral. En Enfermería hay que
decir que el cambio se notará poco
en ese sentido, porque siempre lo
hicimos así. La Escuela de Enfermería
de la UIB funciona bien y
el cambio está siendo fácil…

P.- Pero…

R.- Pero tenemos que trabajar
para que los lugares donde se realicen
las prácticas sean adecuados
y los estudiantes en prácticas
no se conviertan en mano de
obra barata. Necesitamos que conozcan
bien todos los ámbitos,
el trabajo con el paciente a pie de
cama, en la gestión, en la investigación.
Ha llegado el momento de
que asumamos el poder que nos
corresponde. Si somos buenas,
demostrémoslo y asumamos lugares
de poder, en los colegios
profesionales, en las escuelas de
enfermería, en la sociedad civil,
en los lugares donde se puede decidir.
Tenemos que poder mandar
donde nos toca, ya que somos
profesionales.

P.- ¿Cómo irá en el nuevo modelo
el tema de postgrados,
tan criticado en algunos ámbitos
por sus costes?

R.- En la Escuela de Enfermería
de la UIB hemos creado un
master que da acceso al doctorado,
que sale de Enfermería y que
aglutina a otras especialidades.
Esto hace poco era impensable.
Respecto a los masteres oficiales
hay que tener en cuenta que serán
a precios públicos, 1.200 o 1.300
¤ por curso. Se ha generado alar –
ma pero hay mecanismos de regulación.
Esperamos que salgan
bien. Ypara los que no salgan bien
están las evaluaciones que hará
la ANECAque permitirá eliminarlos.
Los nuevos masteres como
aquellos que valían 8.000 ¤ y que
no se sabía muy bien para qué capacitaban.
Es el momento además
de que atraigamos estudiantes a la
UIB ofreciendo esos cursos.

P.- Buen momento pues, en la
UIB, para la Enfermería.

R.- Le diré que el Colegio creó
en 2007 una cátedra en la UIB
que dirijo yo y que trata de estudios
sociales y de la salud, en
colaboración con especialistas en
Psicología, Pedagogía, Trabajo
Social y el ámbito jurídico. Es
una cátedra muy innovadora, de
la que estamos muy orgullosos y
por la que damos gracias a la rectora,
Monserrat Casas, por su
apoyo.

P.- ¿Cómo es la investigación
que hacen las enfermeras?

R.- La investigación que realizamos
está al servicio de la salud.
Tiende a descubrir qué necesitan
los servicios de salud. La creación
de los centros sociosanitarios es
fruto de la investigación de enfermería
a nivel macro. También investigamos
a nivel micro: Cómo
se ha de hacer para que una úlcera
mejore; cómo hay que atender
a los padres de niños ingresados
en un hospital; cómo enseñar
tal técnica. La verdad es que
se investiga mucho y bien. Hay
muchos proyectos con financiación
FIS o de la Conselleria. Participamos
en estudios multicéntricos
y en proyectos europeos.

P.- El 12 de mayo es el día de la
enfermera.

R.- Lo organiza el Consejo Internacional
de Enfermería, este
año bajo el lema “las enfermeras
innovan en los cuidados”. Desde
que las enfermeras podemos
acceder a las tesis doctorales hay
investigación. Ha habido que estudiar
otras carreras para acceder
a conocimientos sobre metodología
de la investigación. Ha sido
muy laborioso, pero hemos conseguido
un gran nivel, el mismo
de Europa o de EEUU. Pero aún
nos falta masa crítica.

P.- Veo que esta profesión es
muy vocacional.

R.- No creo que sea vocacional.
Es cierto que para ser enfermera
te tiene que gustar el trato con las
personas pero sorprende la gente
que viene aquí por otra cosa y
se engancha de la enfermería. Y
que muchos lo dejan en el primer
curso, o en el primer año de trabajo,
porque tienes que hacer lo mismo
que otros que llevan 20 años.
Pero no es vocacional. Es una profesión.
Debemos desterrar estereotipos,
como el de abnegación, o
el de que las enfermeras son chicas
monas. Somos profesionales y
si atendemos bien es por profesionalidad,
no porque seamos buenas
personas. Enfermera no es
quien lleva un uniforme, sino
quien tiene una titulación y una
colegiación.

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