Mariano Rosselló Barbarà: “Muchas parejas permanecerían unidas si acudieran al especialista nada más aparecer los primeros síntomas de una disfunción sexual”

El doctor Mariano
Rosselló Barbará dirige
el Centro de Urología,
Andrología y Sexología
de Palma, y también
dispone de consulta en
el Hospital Madrid
Norte de Sanchinarro.
Rosselló Barbará es
urólogo y andrólogo,
además de pionero en
el diagnóstico y
tratamiento de las
disfunciones sexuales
masculinas y femeninas.

P.- ¿Los problemas de erección
se resuelven?

R.- Represento la cuarta generación
de una familia de
médicos. Todavía recuerdo
cuando en los primeros años,
después de terminar la especialidad,
a los pacientes que
acudían a la consulta con problemas
de impotencia sexual
había que recetarles paciencia
y que escucharan música
clásica. Afortunadamente, hoy
la ciencia ha avanzado y podemos
resolver los problemas de
erección en un 99 por ciento de
los casos.

P.- ¿Por qué tarda tanto el
hombre en acudir a la consulta
de disfunciones sexuales y a
causa de qué razón le cuesta
hablar de los problemas del
pene?

R.- Porque, obviamente, no
trata a sus órganos genitales
como si fueran cualquier otra
parte del cuerpo. Los problemas
de erección todavía se relacionan
con la virilidad y tardan
en reconocerse. Habitualmente,
es la pareja la quien se
da cuenta enseguida de que
los fallos no son aislados y, a
menudo, le anima a consultar.
El problema es que el hombre,
frecuentemente, no hace caso,
niega el problema, lo minimiza,
y llega a la consulta cuando
las desavenencias entre los
dos miembros de la pareja ya
son notables.

P. -¿Cuándo debe una pareja
plantearse acudir a la consulta
y considerar que la disfunción
sexual, el ‘gatillazo’, la
falta de deseo, es una patología
que debe tratarse?


R.- Si el hombre falla en un
cuarenta por ciento de los casos,
sin ninguna razón concreta
y por un periodo superior
a los dos meses, entonces debe
acudir al especialista. Si tiene
pareja estable y comprende el
problema, es mejor que acudan
los dos. De esta forma, se
concienciarán juntos de que
este es un problema de ambos
en el que deben ayudarse mutuamente.
En nuestro centro
contamos con un equipo multidisciplinar
de primer nivel,
formado por urólogos, andrólogos
y psicólogos, así como
un grupo humano verdaderamente
excepcional que se ocupa
de las labores de atención al
paciente y enfermería. Nuestro
objetivo es ofrecer un trato personalizado
y una atención médica
de primer nivel que asegure
diagnóstico correcto en el
menor tiempo posible.

P.- El factor ‘rapidez’, ¿es importante
a la hora de efectuar
un diagnóstico en este tipo de
patologías?


R.- Sí, mucho. Tenga en
cuenta que no solo el paciente
sufre las consecuencias de la
impotencia sexual, sino también
su pareja. Empiezan las
discusiones, se culpabilizan el
uno al otro, cambian los horarios
para no coincidir, y aumenta
el nivel de tensión y
hostilidad. La disfunción sexual,
tanto en el hombre como
en la mujer, no se afronta como
una enfermedad más, y esto es
lo que crea un conflicto: primero
con uno mismo, pues
tendemos a negar que existe
un problema, y después con la
pareja. En alguna ocasión, hemos
constatado que, al mismo
tiempo que los miembros de
una pareja acuden a la consulta
médica, resulta que han ido
también al abogado. La tensión
y sobre todo la incomprensión
llegan a tal punto
que muchas parejas necesitan
una terapia que les ayude a superar
el bache. Nuestro consejo
es que acudan a nuestra
Unidad de Psicología, que se
halla a cargo de la psicóloga
Susana Cañellas. Esta profesional
trabaja con nosotros
desde los inicios del centro y
es experta también en conflictos
de pareja relacionados con
la sexualidad.

P. – ¿Cómo puede prevenirse la
impotencia sexual?

R.- Ahora contamos con fármacos
nuevos que permiten
evitar ciertos casos de impotencia
sexual y también tratarlos,
como la insuficiencia arterial, la
fuga venosa, la fibrosis de los
cuerpos cavernosos… Sin embargo,
es fundamental, adoptar
unos hábitos de vida sana, evitando
el sobrepeso y el exceso
de alcohol y, por supuesto, el tabaco.
Las revisiones de los niveles
hormonales son necesarias a
partir de cierta edad, dado que
permiten tratar los factores de
riesgo inherentes a ciertas patologías,
como la hiperglucemia,
el colesterol, la hipertensión o el
stress. También son necesarios
los aportes vitamínicos, mientras
que las revisiones periódicas
de la próstata, a partir de los
cincuenta años, resultan obligadas.
Si cumplimos con estas recomendaciones,
y además nos
esforzamos en cultivar la imaginación
en las relaciones de pareja,
reducimos enormemente las
posibilidades de desarrollar
una disfunción sexual.

P. -Y en el caso de que las pastillas
no surjan efecto, ¿qué
otras alternativas existen?

R.- Cuando los fármacos no
funcionan, existe la cirugía de
implante de prótesis de pene,
que resuelve el problema para
siempre. En nuestras dependencias
practicamos este tipo
de cirugía desde los años 80,
y hoy podemos decir que somos
el centro privado de referencia
en Europa en cuanto
a cirugía del pene se refiere.
Somos expertos en casos difíciles
y nuestros colegas nos remiten
aquellos pacientes cuyo
caso presenta una mayor complejidad

La Unidad de la Mujer ofrece
alternativas a la incontinencia urinaria

En el Centro de Urología, la mujer es importante.
Aunque este equipamiento sanitario es pionero
en el tratamiento de la impotencia sexual, cabe recordar
que ofrece también los más modernos métodos
de diagnóstico en el tratamiento de las patologías
urológicas del hombre y la mujer. Una de ellas es
la incontinencia urinaria, un problema que afecta a millones
de mujeres. Hoy en día existen soluciones farmacológicas
y quirúrgicas para paliar esta situación. Bajo la dirección del
doctor Mariano Rosselló Barbará, componen esta Unidad el
doctor Mauro Valentini, urólogo especializado en incontinencia;
la psicóloga y sexoterapéuta Susana Cañellas; y la
doctora M..Paz Pacheco, licenciada en Medicina y Cirugía
y Responsable del programa ‘En Forma’. Las pruebas diagnósticas
que los profesionales de la Unidad deben llevar a
cabo a las usuarias no resultan, por otra parte, dolorosas.
La incontinencia está relacionada, a menudo, con disfunciones
sexuales, y también el sobrepeso es, en ocasiones,
la causa de que se produzcan pérdidas de orina. Mediante
la actuación de este equipo multidisciplinar, el Centro
de Urología, Andrología y Sexología está en condiciones
de ofrecer un tratamiento integral a las mujeres que sufren
de alguno de estos problemas, que hoy, afortunadamente,
tienen solución.

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