Cuando pasa lo peor, toda vez que el paciente infectado de covid pasa de crítico en la UCI a despertar, se inicia un camino lento y arduo: el de la rehabilitación. O la reeducación, como dicen los propios expertos. Cuando el paciente está desnortado en movimientos, el Servicio de Rehabilitación del Hospital de Son Llàtzer le ofrece la luz de la esperanza: la atención personalizada para que recuperen los movimientos y, paso a paso, vuelvan a su normalidad. Cuando llega ese momento, el alta, tras muchas semanas de esfuerzo, el vínculo entre este grupo extraordinario de profesionales (con una vocación mayúscula) genera alegría y pena a la vez. El vínculo creado es inmenso y es un adiós, feliz, pero un adiós. Neurorrehabilitación de Son Llàtzer ha recuperado a 80 pacientes covid críticos que salieron de la UCI, a lo largo de estos 11 meses de guerra pandémica.

Más en la página 14 del PDF del Salut i Força 438