Investigadores de la UIB diseñan un interfaz para que las personas con discapacidad motriz puedan usar teléfonos móviles y tabletas

Cristina Manresa-Yee, Maria Francesca Roig Maimó y Javier Varona.

Juan Riera Roca /
Investigadores de la Unidad de Gráficos y Visión por Ordenador e Inteligencia Artificial (UGIVIA) de la Universitat de les Illes Balears (UIB) han diseñado una interfaz para que personas con discapacidad motriz puedan interactuar con teléfonos móviles y tabletas utilizando los movimientos de la cabeza.

La eclosión de las tecnologías digitales y los dispositivos móviles, ya sean tabletas o teléfonos, ha significado un cambio importante en la comunicación de las personas. Un reto esencial pasa por conseguir que nadie quede descolgado de este avance, independientemente de posibles discapacidades.

La UGIVIA de la UIB trabaja desde hace tiempo para favorecer que las personas con discapacidades puedan utilizar estos dispositivos móviles. Los investigadores Maria Francesca Roig Maimó, Cristina Manresa Yee y Xavier Varona han publicado un artículo al repsecto en la revista Universal Access in the Information Society.

En esta publicación científica presentan una interfaz dirigida especialmente a usuarios con discapacidades motoras que no pueden utilizar los teléfonos móviles y las tabletas a través de la pantalla multitáctil. La interfaz diseñada permite que el usuario interactúe con los dispositivos a través de gestos.

Estos gestos, en concreto movimientos de cabeza, son reconocidos por la cámara frontal del dispositivo. Mediante técnicas de visión por ordenador, se transforma la posición de la cabeza del usuario en una posición en la pantalla del dispositivo, por lo que el usuario puede interactuar con el dispositivo sin tocar la pantalla.

Los investigadores evaluaron la interfaz con dos estudios, en los que participaron tanto unas personas sin discapacidad como otras que padecen esclerosis múltiple y tienen por ello la movilidad reducida a consecuencia de los problemas que esta patología genera en las terminaciones nerviosas.

Además de permitir comprobar la robustez del sistema y de adaptar la interfaz a características específicas de los usuarios con discapacidades motrices, como la inmovilización del tronco, los estudios también permitieron elaborar varias recomendaciones para el diseño de futuras aplicaciones para dispositivos móviles.

Gracias a este estudio se han propiciado sistemas para que los móviles se puedan utilizar mediante el uso de la interfaz. Entre estas recomendaciones destaca que las regiones interactivas de la aplicación en la pantalla tengan un tamaño mínimo de 76 px y que no estén situadas en los márgenes de la pantalla.

En este link https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs10209-017-0583-3 puede accederse a la publicación científica.

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