“Un hospital no ha de ser una caja de zapatos, sino un entorno humano y cercano al paciente”

El pasado mes de marzo, el doctor Josep Pomar se hacía cargo de la gerencia del Hospital Universitario Son Espases. La dirección del centro hospitalario de referencia de la sanidad pública balear quedaba, de esta manera, en manos de un profesional de larga trayectoria, que antes de ponerse al frente de Son Espases ha sido director general del Servei de Salut de les Illes Balears, entre los años 2007 y 2011, gerente del Hospital Son Llàtzer, director general de Salut Pública, y gerente de Atención Primaria y del 061.

P.- ¿Qué balance realiza de estos primeros meses al frente de un hospital como Son Espases?

R.- En general, es un balance positivo. Abordé una primera fase de aterrizaje y, posteriormente, mi preocupación se centró en la necesidad de rehacer el equipo directivo y tomar el pulso a los diferentes servicios y departamentos del hospital. Ahora mismo, hemos entrado ya en un nuevo período caracterizado por la prioridad de desarrollar los distintos proyectos que tenemos en marcha.

P.- Uno de estos proyectos es el plan estratégico de Son Espases. ¿Cuál es su filosofía y a qué objetivos responde?

R.- Ante todo, el plan estratégico es una herramienta de consenso que pretender dirimir hacia dónde debe encaminar Son Espases su futuro inmediato, es decir, configurar la hoja de ruta que debe primar en la dinámica del hospital en los próximos cuatro o cinco años. En gestión hospitalaria, los acontecimientos se suceden a una velocidad inusitada, y ello obliga a asumir nuevos retos que exigen una transformación de la estructura y de las dinámicas de trabajo.

P.- ¿En qué punto se halla actualmente la elaboración del plan estratégico?

R.- Hemos definido, de momento, seis grandes ejes. El primero hace referencia a los usuarios del hospital, y su objetivo es hacer posible que la experiencia del paciente resulte satisfactoria. Por otro lado, apostamos por la innovación y la investigación, como estrategias ineludibles a la hora de encarar el futuro. Un tercer eje está centrado en los profesionales, en las personas que trabajan en el hospital, a quienes hemos de garantizar el mejor entorno laboral. Lógicamente, no nos olvidamos de la sostenibilidad, y tampoco dejamos de lado en este plan estratégico el ámbito de la gestión clínica. Y, finalmente, como sexto eje, valoramos el papel que ha de jugar Son Espases en su condición de hospital de referencia de la sanidad pública balear, y que ha de basarse en la colaboración y las alianzas con el resto de centros hospitalarios.

P.- Estamos hablando de un plan abiertamente participativo…

R.- Como no podría ser de otra manera, porque la intención no es llevar adelante un plan estratégico que se adecúe a los criterios del equipo directivo actual, sino a las prioridades y puntos de vista de todos los profesionales. El nivel de implicación está cumpliendo perfectamente las expectativas, y, de hecho, más de 190 profesionales han realizado ya sus aportaciones. Ahora, la finalidad es aprovechar las enormes posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para que esa participación no se interrumpa.

P.- Cuando usted se hizo cargo de la dirección de Son Espases, heredó una asignatura pendiente que precisaba de una rápida solución: la designación de los jefes de servicio…

R.- Hay que considerar, en primer lugar, que el jefe de servicio es una figura muy importante en cualquier estructura hospitalaria, porque su función es nada menos que la de dirigir los diferentes equipos de profesionales médicos. Hemos estado trabajando mucho en este punto, y ya contamos con dos jefes de servicio nombrados, concretamente los de Hematología y Ginecología-Obstetricia. En breve, estará ultimada la candidatura correspondiente al servicio de Cirugía Cardíaca, y estamos pendientes de una regulación administrativa para que, antes de que finalice este año, se hayan culminado otras dos o tres designaciones, que probablemente afectarán a las áreas de Medicina Interna, Nefrología y, tal vez, Traumatología o Cardiología.

P.- Un hospital de las dimensiones de Son Espases, ¿es necesariamente inhumano?

R.- Este es, precisamente, uno de los aspectos que más nos preocupan. Ciertamente, según los resultados de las encuestas que venimos realizando, la mayor parte de los pacientes que acuden a nuestro hospital expresan un más que aceptable grado de satisfacción con el trato que han recibido, pero también es verdad que otros usuarios manifiestan experiencias menos alentadoras. Hemos de tener presente que los profesionales no siempre disponen de la posibilidad de atender a los usuarios con el margen de tiempo que se requeriría, y también es verdad que en ocasiones se detectan problemas de coordinación entre los departamentos. Son problemas a los que no podemos dar la espalda, y que debemos superar para hacer de Son Espases un hospital mucho más humano y amigable.

P.- La experiencia del usuario, como usted la ha denominado, empieza en el momento en que acude al hospital, muchas veces en transporte privado. ¿Cuándo será gratuito el parking de Son Espases?

R.- La gratuidad del parking de Son Espases es un compromiso del Govern que el equipo directivo de Son Espases debe acatar y llevar adelante, porque, por así decirlo, nosotros somos empleados de la Administración sanitaria y hemos de encargarnos de materializar sus decisiones, sean cuales sean. En este tema, todavía hay bastantes pasos que efectuar antes de que la gratuidad del estacionamiento en Son Espases sea un hecho. Por ejemplo, habrá que ampliar las plazas de aparcamiento, ya que, y eso hay que tenerlo bien presente, la gratuidad resuelve unos problemas, pero crea otras dificultades nuevas. Si no hay que pagar por aparcar en Son Espases, resulta más que presumible que el volumen de vehículos aumentará, y, por tanto, las dimensiones del parking tendrán que ser más grandes.

P.- Y, lógicamente, también está de por medio la renegociación de las condiciones de adjudicación…

R.- Por supuesto, y, en este sentido, hay que tratar de llegar a un acuerdo con la empresa concesionaria. Otra prioridad es la de elaborar un plan de movilidad que ofrezca nuevas alternativas de desplazamiento, entre ellas la bicicleta, el vehículo compartido, el transporte público, y otras opciones que puedan formularse. Eso sí, el compromiso de gratuidad se cumplirá. Tal vez no todavía el año que viene, pero que nadie dude de que se cumplirá.

P.- Las bajas laborales, ¿están deteriorando la calidad asistencial en determinados servicios, como la UCI pediátrica?

R.- Rotundamente no. La unidad de cuidados intensivos, el área de Pediatría, y la UCI pediátrica son algunas de las áreas que mejor funcionan en Son Espases, y nos sentimos orgullosos de ello. Puede creerme si le digo que están a la altura de los servicios que se prestan en cualquier gran hospital de la sanidad española, como mínimo. La circunstancia de que se produzcan bajas laborales no merma la calidad asistencial, porque las coberturas se hallan absolutamente previstas y planificadas, y en todo momento se adecúan a las necesidades que se plantean. Cualquier comentario que se haya hecho en sentido contrario me parece irresponsable, y responde a otro tipo de guerra que nada tienen que ver con los niños, con el servicio de Pediatría, o con el hospital.

P.- ¿Hay la suficiente paz sindical en Son Espases?

R.- Mi impresión es que el clima es correcto, dentro de la normalidad, sin grandes controversias pendientes, aunque, por supuesto, siempre surgen tensiones en el día a día. Tenga en cuenta que Son Espases es un hospital con una gran actividad laboral que contrata a cientos de profesionales, y en este contexto es inevitable que se produzcan disensiones. Pero si he de hacer una valoración global sobre esta cuestión, diría que se mantiene una buena línea de diálogo entre la dirección y los representantes de los profesionales, excepto cuando se producen determinadas interferencias que crean malestar y que resultan completamente ajenas al funcionamiento del hospital.

P.- Otro tema controvertido es la exigencia del catalán para acceder a las plazas laborales sanitarias. ¿Cuál es su posición?

R.- Vuelvo a insistir en que, como gerente de Son Espases, soy un empleado del Govern, como también lo son el resto de gerentes de los hospitales de la red asistencial pública. Por tanto, las decisiones que aplicamos proceden de la Administración o, en todo caso, del Parlament. Nosotros, como gerentes, no mantenemos ni defendemos ninguna posición propia, ni sobre la exigencia del catalán ni sobre cualquier otra cuestión. Otra cosa es que el director general del Servei de Salut nos pida opinión, porque también en el Ib Salut se apuesta por una línea de diálogo y participación. Ahora bien, el tipo de consulta que se nos efectúa no tiene nada que ver con una valoración política o ideológica, sino con las estrategias que, desde una perspectiva meramente profesional, aconsejamos para hacer frente a esta nueva situación en un momento en que el Govern tiene previsto sacar a concurso un número importante de plazas laborales.

P.- La presidenta del Govern anunció la recuperación del decreto de garantía de demora en el reciente debate parlamentario sobre política general. ¿Es una buena noticia?

R.- Pienso que sí, porque esta medida facilita seguridad y tranquilidad al ciudadano, quien sabe que cuando tenga que someterse a una intervención quirúrgica no se podrá superar un margen de espera superior a los 180 días, dado que, en caso contrario, se le derivará a un centro hospitalario privado y, por tanto, recibirá la asistencia que precisa.

P.- Hablando de esto, ¿qué resultados arroja ahora mismo la lista de espera de Son Espases?

R.- Si nos centramos en la actividad de cirugía, la lista de espera ha registrado un descenso significativo. Actualmente, nos hallamos en un promedio de 78 ó 79 días para que el paciente sea operado, y este es un dato que nos invita al optimismo y que constituye el resultado del esfuerzo encomiable de los profesionales. Lógicamente, esa es una media. Hay pacientes que esperan más tiempo, y otros cuya demora es inferior. Pero, en general, se aprecia una mejora notable.


P.- El objetivo de innovación resulta clave también para mejorar la calidad de la asistencia hospitalaria…

R.- Desde luego. Hemos de potenciar cuestiones como las teleconsultas, la comunicación con el paciente mediante los instrumentos que hoy en día proporciona la tecnología, acentuar la actividad a domicilio… Son Espases no ha de ser una caja de zapatos, cerrada y hermética, sino un hospital líquido, un concepto de nuevo cuño que expresa la necesidad de tender hacia organizaciones hospitalarias basadas en la innovación y que tengan muy en cuenta la experiencia del usuario. Solo así conseguiremos un hospital con un entorno más humano y cercano al paciente.

Entrevista al Dr. Josep Pomar, gerent de Son Espases. Programa Salut i Força / Canal 4 Televisió dirigit i presentat per Joan Calafat.

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