“La retirada de la tarjeta sanitaria a ciertos colectivos fue posiblemente errónea”

SANDRA FERNÁNDEZ, DIPUTADA DEL PP EN EL PARLAMENT DE LES ILLES BALEARS

Licenciada en Derecho por la Universitat de les Illes Balears, Sandra Fernández es diputada por el Partido Popular en el Parlament y vicepresidenta de la Comisión de Salud. Inició su carrera política ocupando el cargo de secretaria general de Nuevas Generaciones del PP, y tras su paso por el Ajuntament de Palma, donde ejerció como teniente de alcalde del área de Benestar Social, se integró en el Govern autonómico haciéndose cargo de la Conselleria de Família i Serveis Socials.


P.- Un breve repaso a su trayectoria política da a entender que los servicios sociales constituyen un tema prioritario para usted…

R.- Supongo que es así. La verdad es que desde el primer momento en que me hice cargo del área municipal de Família i Serveis Socials, en Cort, me sentí plenamente identificada con el trabajo que se puede llevar a cabo desde la administración para mejorar las condiciones de vida de las personas y los colectivos más vulnerables. Precisamente, en unos años en que la crisis económica ha resultado devastadora para grandes sectores de la población, las instituciones hemos tenido que redoblar los esfuerzos en este campo.

P.- Sin embargo, otras formaciones políticas, especialmente las de izquierda, acusan a su partido de carecer de sensibilidad social…

R.- Es una interpretación con la que no puedo estar de acuerdo. Gracias a mi experiencia, primero en el Ajuntament de Palma y más tarde en el Govern, puedo afirmar sin asomo de duda que para el PP los temas sociales siempre han sido prioritarios. Otra cosa es que se hagan interpretaciones partidistas o parciales que impidan reconocerlo, pero la realidad es la que es. Y para muestra, un botón: los presupuestos que el PP, desde las instituciones que ha gobernado, ha destinado a los servicios sociales, no solo no decrecieron durante los años de mayor impacto de la crisis económica, sino que se incrementaron.

P.- También en el ámbito de la política sanitaria, las actuaciones del Govern del PP en la legislatura precedente han sido objeto de numerosos reproches desde las formaciones de izquierda. ¿Se cometieron errores?

R.- En primer lugar, hay que tener claro que no es fácil gestionar los recursos de una administración en tiempos de crisis. En estas situaciones, quienes tienen en su mano la responsabilidad de determinar la distribución de unos presupuestos han de moverse en una complicada tesitura, que consiste en evitar que las cuentas públicas entren en quiebra poniendo en peligro la sostenibilidad del sistema, sin, al mismo tiempo, dejar de prestar los servicios esenciales a la población, entre los que se encuentran, por supuesto, tanto la sanidad como el apoyo a los grupos de población más vulnerables. Me pregunta si se cometieron errores. Posiblemente sí, y tal vez uno de ellos, y no tengo ningún problema en admitirlo, fue la retirada de la tarjeta sanitaria a ciertos colectivos, como los inmigrantes en situación administrativa irregular. De todas maneras, se incurre en falsedad cuando se dice que a estas personas se les privó del derecho de acceso a la sanidad gratuita, pública y universal, porque ese derecho continuó estando vigente de la misma forma en que lo está ahora.

P.- ¿Qué valoración hace de la política sanitaria que lleva a cabo el Govern autonómico de la mano de la consellera de Salut, Patricia Gómez?

R.- Creo que es un error partir de la base de que las actuaciones de otras formaciones políticas, por el simple hecho de que no sean la que uno representa, son equivocadas de por sí. No soy partidaria de un análisis tan simplista. Por supuesto, hay déficits y asignaturas pendientes en el bagaje de la actual legislatura, y la obligación de la oposición es criticarlos y exigir soluciones, que es lo que el PP trata de hacer, siempre desde una óptica constructiva y una actitud de cooperación. Evidentemente, la sanidad balear, que cuenta con unos magníficos profesionales y unos estándares de calidad fuera de todo cuestionamiento, presenta también problemas, a pesar de que a la Conselleria de Salut le cueste a veces reconocerlo.

P.- Por ejemplo….

R.- Ahí están, sin ir más lejos, las reclamaciones sobre saturación asistencial en determinados centros hospitalarios, especialmente en el área de Urgencias. Y esto no lo dice el PP, sino que son los profesionales y los sindicatos del sector los primeros en sacarlo a la luz. Por supuesto, hay que tener en cuenta que en los meses de verano la demanda sanitaria se dispara extraordinariamente en Balears, pero este fenómeno no es nuevo, ni mucho menos, y, por tanto, cuando se producen anomalías continuadas, cabe pensar que la planificación por parte de la administración tampoco ha sido la más correcta. Por otro lado, la política sanitaria del Govern está trufada de mucha parafernalia propagandística que luego no se traduce en hechos concretos.

P.- ¿Y no cree que la mala financiación de Balears por parte del Estado tiene mucho que ver en las dificultades para concretar determinadas actuaciones?

R.- Balears es una Comunidad Autónoma mal financiada. Esto es así, y todos lo reconocemos, el PP, el primero. Y todos los partidos, especialmente quienes hemos detentado responsabilidades de gobierno, debemos admitir que la financiación autonómica es un problema endémico que no se ha sabido resolver de forma eficiente. Pero lejos de adoptar una línea victimista, o de justificarse en la mala financiación para explicar la falta de resultados de una gestión política, el PP es partidario de unir esfuerzos entre todas las formaciones políticas y exigir a Madrid soluciones prácticas y reales. Por este motivo, nuestro partido ya ha expresado todo su apoyo al Govern de Francina Armengol en sus reivindicaciones sobre el régimen especial de Balears, y puedo asegurarle que estaremos a su lado para luchar en beneficio de los ciudadanos de estas islas.

P.- Uno de los aspectos de la gestión sanitaria en los que el Govern saca pecho es la disminución de las listas de espera. ¿El PP reconoce esta mejora?

R.- Los datos están ahí, y es cierto que ahora mismo los usuarios del sistema de salud han de esperar menos tiempo para ser intervenidos o para acudir al especialista. Una vez más, hay que agradecer la implicación de los profesionales, que son quienes, más allá del color político de cada legislatura, hacen posible que la sanidad balear continúe siendo un referente, más allá de las dificultades que puedan existir. Igualmente, pienso que en esta mejora han resultado cruciales los convenios del Ib Salut con hospitales sin ánimo de lucro, y en concreto Sant Joan de Déu y Cruz Roja, que se materializaron, como todos recordaremos, en la legislatura anterior y con el PP en el Govern, y que la actual administración ha creído oportuno mantener e incrementar. Y ha sido un acierto por su parte.

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