“El internamiento es una fase necesaria e indispensable para superar una adicción”

Dr. José María Vázquez Roel, director general de la Clínica Capistrano

Dr. José María Vázquez Roel, director general de la Clínica Capistrano

A lo largo de las últimas décadas la salud mental ha evolucionado hacia criterios más modernos, humanos y eficientes. En el modelo asistencial de Clínica Capistrano, el bienestar del paciente es la máxima prioridad, y solo desde este punto de vista cabe entender la utilidad del internamiento, tal como explica el director general del centro, el doctor y psiquiatra José María Vázquez Roel.

P.- ¿Cuál es el modelo de internamiento se ofrece a los usuarios que acuden a la Clínica Capistrano?

R.- Ante todo, hay que descartar de raíz la idea del centro cerrado, oscuro, casi siniestro, que es la imagen que a mucha gente se le viene a la cabeza cuando se habla de internar a alguien. Eso no tiene nada que ver con la salud mental moderna, y, desde luego, es completamente ajeno a la política de atención al usuario que ponemos en práctica en el caso de nuestro centro. Aquí, en Capistrano, el paciente disfruta de una acogida humana y cálida desde el primer momento en que se pone en nuestras manos.

P.- ¿Cuál es la media de duración de los ingresos?

R.- Generalmente, el período de internamiento oscila entre uno y tres meses. Durante todo este tiempo, el usuario convive en un entorno apacible y estable, en una zona como Cala Major, que, pese a su cercanía con Palma y a otros núcleos urbanos, permite un marco idóneo de convivencia con la naturaleza y el paisaje. Son personas que precisan de mucha tranquilidad. Y de mucha comprensión. Y aquí les brindamos todo eso, además de un completo y diversificado abanico de prestaciones, orientando la estrategia hacia un único objetivo: la completa recuperación del paciente y la superación de la adicción que le afecta.

P.- Sin lugar a dudas, el internamiento es una fase necesaria a la hora de abordar una adicción..

R.- Así es, en efecto. Y quienes defendemos esta estrategia terapéutica no lo hacemos por capricho, o porque hayamos tenido una intuición en este sentido. Se trata de aplicar la más pura y estricta lógica asistencial. Curiosamente, en otras especialidades de la medicina, no existe ningún problema a la hora de aconsejar o recomendar el internamiento, en este caso hospitalario, para superar la fase crítica de una determinada enfermedad. A ningún médico se le ocurriría, por poner un ejemplo, dar de alta a un paciente que se halla en tratamiento por un cólico nefrítico en fase aguda. El hecho es que la sociedad ha interiorizado que las patologías físicas precisan de acogida hospitalaria. No ocurre lo mismo, desafortunadamente, en el caso de las enfermedades mentales. Y ese es un error que debe corregirse.

P.- De hecho, doctor, como usted mismo ha puesto de manifiesto en repetidas ocasiones, una adicción es la consecuencia de una patología…

R.- Por supuesto, de una patología mental, concretamente. Un adicto no lo es porque quiera serlo. Lo es, porque hay algo en su interior, y estamos hablando de su estructura psíquica, básicamente, que no funciona como debiera. Sea por la causa que sea, la personalidad de ese usuario se halla resquebrajada, y esa disfunción le aboca a convertirse en una víctima propiciatoria de una conducta adictiva. En ocasiones, es el alcohol u otras drogas, y otras veces estaremos hablando de una persona con adicción a los juegos de azar o al sexo, sin olvidar las nuevas tecnologías, tan presentes hoy en día en nuestras vidas. Por no hablar, claro está, de los poliadictos, es decir, de hombres y mujeres enganchados a diferentes adicciones, tan dañinas unas como las otras. Sin embargo, el tipo de adicción que se trate no es el elemento más importante.

P.- ¿Y cuál es?

R.- El factor crucial es que se trata de un adicto. Posteriormente, habrá que trazar una u otra estrategia de intervención en función de si esa adicción se refiere al alcohol o a cualquier otra situación, pero, ante todo, es fundamental trazar la personalidad del adicto. Eso implica formular una serie de preguntas, y especialmente una: ¿por qué esa persona ha llegado a asumir una adicción que condiciona toda su vida y le impide disfrutar de la misma, en libertad y con plena autonomía? Si logramos responder a esta cuestión, o despejar ese enigma, habremos recorrido una parte importante del proceso terapéutico.

P.- Y es ahí, imaginamos, donde hay que calibrar la importancia del internamiento…

R.- En efecto. ¿O acaso alguien puede pensar que llevar a cabo este itinerario a través de la biografía personal del paciente, con la intención de descubrir la fuente y el origen de su adicción, puede culminarse con éxito con una o dos visitas esporádicas a la consulta? Ahí radica, precisamente, la importancia y la necesidad del internamiento, porque solo de esta forma los especialistas podremos trabajar con el paciente sin un margen de tiempo escaso y precario, y con todos los medios a nuestra disposición, centralizados en un único punto asistencial, para ayudarle y brindarle una asistencia efectiva.

P.- Por otro lado, cuentan ustedes en Capistrano con una extraordinaria oferta de actividades, perfectamente sincronizadas a través de un horario riguroso…

R.- Esto es así, entre otras razones, por la conveniencia de introducir unas pautas de comportamiento que sirvan al objetivo genérico de recuperación del paciente. Una vez acogido en el centro, y haberle informado de esas pautas y de las normas de funcionamiento de Capistrano, el usuario tiene en sus manos un horario de actividades que incluye, por supuesto, el ejercicio físico, tan importante en cualquier finalidad terapéutica que busque la recuperación del bienestar y la autoestima. Igualmente, existen otras muchas propuestas culturales, lúdicas y de convivencia que ponemos a su disposición, sin olvidar las sesiones de terapia de grupo que le permiten, por una parte, exponer sus dudas y problemas y, por otra, conocer las experiencias de otros pacientes. En Capistrano somos como una gran familia, con un objetivo por encima de cualquier otro: curar a nuestros pacientes y orientarles para que un día no solo dejen atrás su adicción, o adicciones, sino que recuperen una vida caracterizada por la plena autonomía.

Comments
  1. Esther | Responder
  2. isabel | Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Por favor, ayúdanos a promocionar la salud.

Al hacer clic en cualquiera de estos botones nos ayudas promocionar la salud.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar